El Ministerio de Economía de Argentina ha anunciado un amplio menú de bonos para la licitación de esta semana, donde se busca renovar vencimientos por un total de $8,3 billones. Esta estrategia se produce en un contexto financiero global complicado, lo que hace que la tarea de Luis Caputo, el ministro de Economía, sea aún más desafiante. En la previa a esta licitación, el Tesoro realizó un canje de deuda con el Banco Central, lo que le permitirá limpiar el escenario financiero para la emisión de nuevos títulos.

Entre los bonos que se ofrecerán, destacan los de tasa fija, que habían estado ausentes en la licitación anterior. Analistas del mercado han señalado que el objetivo del Palacio de Hacienda es lograr el mayor nivel de rollover posible, especialmente en un entorno donde la demanda de pesos no crece y las emisiones del Banco Central para la compra de dólares continúan. La licitación incluirá una reapertura del bono en dólares con vencimiento en octubre de 2027, que había tenido una demanda insatisfecha en el llamado anterior.

El menú de bonos también incluye letras y otros títulos como LECAP, BONCAP, LECER y BONCER, entre otros. Salvador Vitelli, analista económico de Romano Group, ha comentado que el regreso de las tasas cortas fijas a las licitaciones es un cambio significativo, dado que en el segundo llamado de enero se habían dejado de lado estos instrumentos. La expectativa es que el Tesoro pueda rolear la totalidad de los vencimientos, dado que las condiciones de liquidez se mantienen relativamente relajadas en el mercado.

La importancia de esta licitación radica en que se ha convertido en una herramienta complementaria para el Banco Central en su esfuerzo por controlar la cantidad de pesos en circulación. En la última licitación, el rollover alcanzó un 93%, lo que indica que el mercado tiene confianza en la capacidad del gobierno para manejar su deuda a corto plazo.