- El FED se reunirá el 16 y 17 de junio, con expectativas de mantener las tasas en 3,5%-3,75%.
- El CPI en EE.UU. aumentó un 0,5% en mayo, acumulando un 4,2% en 12 meses, impulsado por el sector energético.
- El conflicto en el Medio Oriente ha llevado al precio del petróleo Brent a un incremento del 42% en los últimos meses.
- La reunión del Copom en Brasil se llevará a cabo el 18 de junio, con un 68% de probabilidad de un recorte de 0,25 puntos en la Selic.
- La presión inflacionaria en Brasil podría llevar al Copom a optar por una pausa en el ciclo de recortes de tasas.
El Federal Reserve (FED) de Estados Unidos se reunirá esta semana para decidir sobre las tasas de interés, con una expectativa generalizada de que se mantendrán en el rango de 3,5% a 3,75%. Sin embargo, la atención del mercado no está centrada en la decisión en sí, sino en la comunicación que la acompañará, especialmente tras el reciente acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Este acuerdo ha influido en el contexto económico global, con implicaciones directas para la política monetaria estadounidense y, por ende, para las economías emergentes, incluida Brasil.
La economía estadounidense ha mostrado un desempeño robusto, desafiando las proyecciones de desaceleración. En mayo, el Índice de Precios al Consumidor (CPI) aumentó un 0,5%, acumulando un incremento del 4,2% en los últimos doce meses. Este aumento se ha visto impulsado en gran medida por el sector energético, que, aunque representa solo el 7,5% de la cesta del CPI, ha contribuido con más del 60% del incremento mensual, con un notable aumento del 30% en el precio de la gasolina. Este escenario inflacionario se complica aún más por el conflicto en el Medio Oriente, que ha llevado al precio del petróleo Brent a un aumento del 42% en los últimos meses.
La reunión del FED será la primera bajo la presidencia de Kevin Warsh, quien asumió en mayo. Se espera que Warsh, conocido por su enfoque crítico hacia el uso exclusivo del dot plot y el forward guidance, implemente una comunicación más clara y centrada en indicadores futuros. Los analistas anticipan que el FED podría abandonar el sesgo de flexibilización en su comunicado, eliminando las proyecciones de recortes de tasas para 2026. Esto podría tener un efecto dominó en los mercados emergentes, donde Brasil se encuentra en una encrucijada similar con su propia decisión de tasas.
El Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central de Brasil también se reunirá esta semana, y las expectativas son variadas. Por un lado, la reciente reabertura del Estrecho de Ormuz ha generado esperanzas de un posible recorte de 0,25 puntos en la tasa Selic, con estimaciones que sugieren un 68% de probabilidad de que esto ocurra. Sin embargo, la presión inflacionaria interna, evidenciada por el aumento en el IPCA de mayo, sugiere que el Copom podría optar por una pausa en el ciclo de recortes. La incertidumbre en torno a la inflación y el crecimiento económico complican la decisión del banco central brasileño.
Para los inversores argentinos, la decisión del FED y su impacto en la política monetaria brasileña son cruciales. Un entorno de tasas de interés elevadas en Estados Unidos podría llevar a un flujo de capital hacia activos en dólares, lo que podría fortalecer al dólar frente al peso argentino. Además, la evolución de la inflación en Brasil y su respuesta del Copom influirán en la percepción de riesgo en la región. Los inversores deben estar atentos a los resultados de ambas reuniones, que se llevarán a cabo entre el 16 y el 17 de junio para el FED y el 18 de junio para el Copom.
En resumen, la política monetaria de Estados Unidos y Brasil se encuentra en un punto crítico. La decisión del FED de mantener las tasas podría tener repercusiones significativas en la economía brasileña y, por extensión, en la argentina. Los próximos días serán determinantes para entender cómo se desarrollará este panorama y qué oportunidades podrían surgir en los mercados locales a partir de estas decisiones.
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