Los casos de estelionato en la Justicia de São Paulo han experimentado un aumento alarmante, más del doble desde la introducción de plataformas de inteligencia artificial generativa a finales de 2022. Según un estudio realizado por la plataforma Jusbrasil, el número de decisiones judiciales relacionadas con estelionato pasó de 1.073 en 2025 a 2.270 en 2026. Este incremento se alinea con el aumento en el registro de denuncias por fraudes bancarias, especialmente a través del sistema de pagos Pix, que ha sido catalogado por la Policía Federal como un 'cangaço digital'.

El fenómeno del estelionato incluye diversas modalidades de fraude, muchas de las cuales han sido potenciadas por el uso de la inteligencia artificial. Empresas de ciberseguridad como Kaspersky y Crowdstrike han señalado que la IA permite la creación masiva de contenido fraudulento, mejorando la calidad de los mensajes y facilitando la operación de bandas criminales. Por ejemplo, se ha observado un aumento en la utilización de deepfakes, que simulan voces y apariencias de personas, así como la capacidad de clonar identidades en el llamado 'golpe del amor', donde los estafadores simulan relaciones afectivas para extorsionar a las víctimas.

A pesar de la creciente preocupación, la justicia brasileña aún no ha logrado establecer una correlación clara entre el uso de IA y el aumento de estos delitos. En 2026, de las 8.338 decisiones sobre estelionato, solo cinco casos mencionaron el uso de inteligencia artificial. Esto contrasta con datos globales que indican que el uso de IA en fraudes ha crecido un 89% y representa casi el 70% de todas las acciones criminales. La falta de información precisa sobre el ambiente en el que se cometen estos delitos complica aún más la situación, ya que muchas denuncias no especifican si la fraude fue digital o presencial.

El impacto de estos fraudes es significativo, tanto para las víctimas como para las instituciones financieras. Muchas personas optan por buscar la responsabilidad de los bancos en lugar de acudir a la policía, lo que ha llevado a que las entidades financieras sean vistas como las responsables de reembolsar a los defraudados. Sin embargo, la Policía Civil y Federal han intensificado sus operaciones contra el crimen cibernético, aunque solo un pequeño porcentaje de los casos se traduce en investigaciones efectivas, debido a la dificultad de obtener información y la falta de un registro adecuado de los delitos.

En respuesta a esta creciente ola de fraudes, el gobierno brasileño ha sancionado nuevas leyes que aumentan las penas por estelionato y fraude en línea. Sin embargo, la falta de datos centralizados sobre el uso de IA en estos delitos sigue siendo un obstáculo. A medida que la tecnología avanza, es crucial que tanto las autoridades como las instituciones financieras implementen medidas más efectivas para combatir estos delitos, incluyendo la mejora en la recolección de datos y la capacitación de los agentes de seguridad. La situación actual sugiere que el problema del estelionato, impulsado por la inteligencia artificial, podría seguir creciendo si no se toman acciones decisivas en el corto plazo.