Bitcoin se encuentra actualmente en una fase crítica, cotizando cerca de niveles que históricamente solo se han visto al final de mercados bajistas. Esta semana, la criptomoneda más conocida cayó brevemente por debajo de los $60,000, un umbral que no había cruzado desde 2024, y cerró el jueves en $62,623, lo que representa un aumento del 1.9% en el día, aunque sigue siendo inferior a los niveles de la semana anterior. Este movimiento se produce en un contexto de salidas récord de fondos de ETFs, lo que indica una presión continua sobre el precio de Bitcoin y otras criptomonedas.

El análisis de Checkonchain sugiere que Bitcoin se encuentra en el 10% inferior de su rango histórico de valoración, una zona que solo se ha visto durante las etapas más profundas de mercados bajistas anteriores. Este tipo de caídas no son eventos aislados, sino un proceso que incluye la capitulación de los inversores sensibles a los precios, seguido por meses de acción lateral que desgastan la convicción de los que permanecen en el mercado. La actual lectura del Índice de Miedo y Codicia de las criptomonedas es de 9, lo que indica un estado de miedo extremo, una señal que típicamente aparece cuando la mayoría de los vendedores ya han liquidado sus posiciones.

El contexto macroeconómico también está afectando la recuperación de Bitcoin. La inflación en EE.UU. mostró un aumento del 0.5% en mayo respecto a abril, y un 4.2% en comparación con el año anterior, el ritmo más rápido desde principios de 2023. Este incremento se atribuye en parte a la guerra en Irán, que ha elevado los costos de energía. Aunque la medida subyacente de inflación, que excluye alimentos y energía, solo subió un 0.2%, por debajo de las expectativas, el panorama general sigue siendo complicado para los activos de riesgo como las criptomonedas.

La presión en el mercado de criptomonedas no es un fenómeno aislado. Esta semana, las acciones globales también cayeron a su nivel más bajo en más de un mes, impulsadas por un desplome en el sector tecnológico y tensiones geopolíticas en Irán, donde las fuerzas estadounidenses atacaron múltiples objetivos, rompiendo un alto el fuego que había estado vigente desde abril. El índice MSCI All Country World, que mide el rendimiento de las acciones a nivel global, cayó a su nivel más bajo desde el 5 de mayo, mientras que el índice de Asia-Pacífico descendió un 0.8% a un mínimo de tres semanas. En este contexto, el precio del petróleo Brent subió un 1.8% a aproximadamente $95 por barril, lo que añade más presión inflacionaria.

Para los inversores, la situación actual de Bitcoin y el entorno macroeconómico sugieren que la recuperación podría ser lenta y dolorosa. La falta de claridad regulatoria en EE.UU. ha llevado a que las probabilidades de que el Clarity Act se apruebe en 2026 caigan del 62% al 48% esta semana, lo que podría afectar aún más la confianza en el mercado de criptomonedas. A medida que se acerca el final del segundo trimestre, los inversores deben estar atentos a los datos de inflación y a las decisiones de política monetaria de los bancos centrales, que podrían influir en la dirección de los activos de riesgo.