La reciente escalada de precios del petróleo, desencadenada por la guerra en Irán, ha tenido un impacto significativo en los fondos multimercados brasileños, que en su mayoría se encontraron desprevenidos ante esta situación. Según un estudio del CIO de TAG Investimentos, André Leite, la sincronización de las posiciones de estos fondos, que apostaban a la caída de la Selic y a la valorización de la bolsa y el real, resultó en una caída del 3,42% del Índice de Hedge Funds de Anbima (IHFA) durante marzo. Este fenómeno, conocido como 'crowded trade', revela que más del 70% de los fondos terminaron en números rojos, lo que pone en duda la efectividad de sus estrategias de diversificación.

Históricamente, los fondos multimercados han sido considerados una opción atractiva para los inversores en Brasil, pero la reciente crisis ha evidenciado que muchos de ellos siguen estrategias muy similares y no ofrecen la protección esperada contra el riesgo Brasil. Leite señala que la caída en el rendimiento no fue solo una cuestión de magnitud, sino también de la falta de dispersión entre los fondos, lo que indica que la diversificación existente es más nominal que efectiva. Esta situación ha llevado a muchos inversores a cuestionar la validez de mantener sus fondos en un entorno donde las pérdidas son generalizadas.

En comparación, una cartera compuesta por ETFs que replican el 'kit Brasil' ha demostrado ser más rentable que los fondos multimercados. En los últimos 48 meses, el 'kit Brasil' con ETFs ha generado un retorno acumulado del 47%, superando el 43% del IHFA. Además, el CDI, que es el benchmark para muchos de estos fondos, ha tenido un rendimiento del 63% en el mismo periodo. Esto plantea serias dudas sobre la capacidad de los fondos multimercados para justificar sus altas comisiones, que oscilan entre el 2,5% y el 4% anuales, en contraste con los costos de los ETFs que son significativamente más bajos, entre el 0,2% y el 0,35%.

La situación actual de los fondos multimercados no solo refleja un mal desempeño en el contexto de tasas de interés elevadas, sino que también indica una falta de adaptación a los cambios estructurales del mercado. Leite sugiere que, si las gestoras no evolucionan y no logran ofrecer valor agregado que no se pueda replicar con ETFs, su relevancia en el mercado seguirá disminuyendo. Esto es especialmente crítico en un entorno donde los flujos de inversión están siendo cada vez más impulsados por algoritmos y gestoras cuantitativas.

Mirando hacia el futuro, los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan las estrategias de los fondos multimercados y si estas logran diferenciarse de las opciones más simples y de menor costo como los ETFs. La industria enfrenta un desafío considerable para recuperar la confianza de los inversores, especialmente si continúa la tendencia de pérdidas generalizadas. La próxima asamblea de accionistas de Engie, programada para el 2 de julio, podría ser un indicativo de cómo las empresas están buscando adaptarse a este nuevo entorno, lo que podría influir en la percepción de los fondos y su capacidad para atraer capital en el futuro.