En las últimas semanas, el mercado del petróleo ha mostrado una tendencia interesante: los traders han incrementado sus posiciones cortas en futuros de petróleo, lo que sugiere una expectativa de caída en los precios. Desde principios de abril, los administradores de fondos han estado apostando cada vez más a que los precios del petróleo disminuirán, según los datos más recientes de compromiso de traders (COT) hasta el 2 de junio. Las posiciones cortas en el crudo Brent se triplicaron entre finales de marzo y principios de junio, alcanzando su nivel más alto desde enero, cuando se anticipaba un aumento en la oferta de petróleo venezolano tras la captura del líder Nicolás Maduro por parte de EE.UU.

Este aumento en las posiciones cortas y la venta continua de posiciones largas en las últimas ocho semanas indican que los traders están apostando a que la oferta se restablecerá pronto. Sin embargo, el mercado de futuros parece estar desconectado de la realidad de una posible escasez física de suministro. A pesar de los rumores de un acuerdo de alto el fuego en la región, la situación en el estrecho de Ormuz, crucial para el tránsito de petróleo, sigue siendo volátil, con ataques y represalias que complican las expectativas de una resolución rápida.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha informado que el mundo ha perdido aproximadamente 13 millones de barriles por día (bpd) de suministro de petróleo, lo que está agotando las reservas globales a un ritmo récord. En marzo y abril, las reservas globales, incluyendo el petróleo en tránsito, se redujeron en 250 millones de barriles, lo que equivale a una disminución de 4 millones de bpd. Esta reducción en las reservas sugiere que, a medida que se agotan las existencias, la única forma de contener un aumento en los precios del petróleo será a través de la destrucción de la demanda.

Los traders han estado cortando posiciones en anticipación de que el alto el fuego y las negociaciones llevarán a un acuerdo de paz antes de que el mercado se quede sin amortiguadores para contrarrestar la interrupción del suministro. Sin embargo, la CEO de Chevron, Mike Wirth, advirtió que la capacidad del mercado para absorber este desequilibrio se ha visto drásticamente reducida en comparación con semanas anteriores. Esto podría resultar en una presión al alza sobre los precios físicos del petróleo a medida que nos adentremos en el verano, una temporada de alta demanda.

Mirando hacia el futuro, la situación en el estrecho de Ormuz y la posibilidad de un acuerdo de paz son factores clave a monitorear. Con la temporada de alta demanda de petróleo en el horizonte, cualquier interrupción prolongada en el suministro podría resultar en un aumento significativo de los precios. La comunidad de traders parece estar dividida, con algunos apostando a una caída de precios y otros esperando un repunte, lo que podría generar una mayor volatilidad en el mercado en las próximas semanas.