El dólar mayorista ha registrado una baja significativa por segundo día consecutivo, cerrando en $1.432,50, lo que representa un descenso de $8,50 o un 0,6% respecto a la jornada anterior. Este es el recorte más pronunciado desde el 30 de abril, lo que indica un cambio en la dinámica del mercado cambiario. La tendencia a la baja se ha visto impulsada por una oferta abundante de dólares, gracias a la liquidación de exportaciones agrícolas, aunque esta situación comienza a perder fuerza a medida que avanza el calendario comercial.

Durante el segundo trimestre, la liquidación de divisas del sector agropecuario había sostenido una oferta robusta, favoreciendo la estabilidad del tipo de cambio. Sin embargo, los operadores advierten que el ingreso de dólares por parte del agro comienza a disminuir, lo que podría generar presiones sobre el tipo de cambio en el corto plazo. En este contexto, el dólar oficial ha cortado una racha alcista que se había mantenido en días anteriores, alejándose del techo de la banda cambiaria que se sitúa en $1.776,27, lo que representa un 24,1% por debajo de este límite.

En el segmento minorista, el Banco Nación ha ajustado su precio de venta de dólares a $1.455, lo que implica una baja de $5, mientras que el promedio del dólar minorista que realiza el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se posiciona en $1.460,66. Por otro lado, los tipos de cambio paralelos también han experimentado correcciones a la baja, con el dólar blue cotizando a $1.450, lo que representa una disminución de $10 en el día. Esta tendencia a la baja en los tipos de cambio paralelos sugiere un ajuste generalizado en el mercado cambiario.

La menor intervención del BCRA en el mercado de cambios ha dejado un mayor protagonismo a la oferta y demanda privadas. Aunque la autoridad monetaria continúa acumulando reservas, su participación ha disminuido, lo que ha llevado al mercado a buscar un nuevo equilibrio en el tipo de cambio. Las expectativas de los analistas, según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), proyectan un dólar oficial mayorista de aproximadamente $1.658 para diciembre, lo que implicaría un aumento anual de cerca del 14,5%, cifra que se encuentra por debajo de la inflación esperada para el mismo período.

De cara al futuro, los operadores estarán atentos a varios factores que podrían influir en la dinámica cambiaria. Entre ellos se encuentran la evolución de la liquidación agrícola, que podría continuar perdiendo intensidad, así como el comportamiento de la demanda privada de divisas, que se mantiene firme tanto para cobertura financiera como para ahorro. Además, el impacto de los gastos en viajes al exterior durante el Mundial podría generar un aumento en la demanda de dólares, lo que podría complicar la estabilidad cambiaria en los próximos meses.