- La inflación general en México se redujo a 3.94% anual en mayo, el nivel más bajo en 2026.
- La inflación subyacente se moderó a 4.19%, el nivel más bajo desde mayo de 2025.
- El INPC registró una variación mensual de -0.21%, la más baja para un mayo desde 2024.
- Los precios de mercancías se desaceleraron a 3.78%, mientras que los servicios aumentaron a 4.57%.
- Los riesgos para la inflación incluyen presiones en servicios, aumentos en alimentos y el fenómeno de El Niño.
La inflación en México se moderó a 3.94% anual en mayo, una disminución notable desde el 4.45% registrado en abril. Este descenso marca el regreso de la inflación al rango de variabilidad establecido por el Banco de México (Banxico), y representa su segundo nivel más bajo en lo que va de 2026. Este cambio se debe principalmente a una menor presión en el componente no subyacente, que pasó de 5.08% a 3.10% entre abril y mayo, impulsado por una moderación en los precios agropecuarios.
En contraste, la inflación subyacente, que es un mejor reflejo de la tendencia de precios a mediano plazo, se moderó ligeramente de 4.26% a 4.19% anual, el nivel más bajo desde mayo de 2025. Los precios de las mercancías mostraron una desaceleración a 3.78%, la cifra más baja en 12 meses, mientras que los servicios continuaron su tendencia al alza, aumentando a 4.57%, el mayor dato en 11 meses. Esta dinámica sugiere que, aunque hay señales de alivio en la inflación general, los costos de servicios siguen siendo un factor de presión.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) también reflejó una variación mensual de -0.21%, la más baja para un mes de mayo desde 2024 y la primera caída mensual en un año. Este descenso se atribuye en gran medida a la disminución en la inflación no subyacente, que acumuló dos meses consecutivos de caídas, destacando una contracción de -1.65% en mayo, la mayor desde mayo de 2023. Sin embargo, la inflación subyacente aumentó un 0.22% mensual, aunque por debajo del 0.31% observado en abril, lo que indica que algunos costos continúan presionando al alza.
Entre los productos que más contribuyeron al aumento de precios se encuentran la papa, la vivienda propia, y el gas doméstico LP. Por otro lado, la electricidad y ciertos vegetales como el tomate verde y el huevo ayudaron a contener las presiones inflacionarias. Este comportamiento mixto de los precios sugiere que, aunque hay alivio en algunos sectores, otros continúan enfrentando desafíos significativos.
Los economistas advierten que, a pesar de la moderación en la inflación general, la inflación subyacente sigue siendo una preocupación. Las proyecciones indican que la inflación general podría cerrar 2026 en un 4.3%, lo que sugiere que las expectativas de inflación se mantienen elevadas. A medida que se aproxima la segunda mitad del año, los riesgos incluyen presiones persistentes en servicios, aumentos en alimentos y posibles choques energéticos, lo que podría complicar la trayectoria de la inflación y afectar las decisiones de política monetaria de Banxico. Además, el fenómeno de El Niño podría generar disrupciones en la producción agrícola, lo que podría llevar a aumentos en los precios de frutas y verduras, afectando aún más la inflación.
En términos de contexto regional, la moderación de la inflación en México podría tener implicaciones para otros países de América Latina, incluyendo Argentina. La relación entre las políticas monetarias de los bancos centrales en la región y la inflación en México podría influir en las decisiones de tasas de interés en otros países, afectando el costo del financiamiento y las expectativas de inversión. Los inversores deben estar atentos a las decisiones de Banxico y su impacto en el entorno económico regional, especialmente en un contexto donde la inflación sigue siendo una preocupación en varios países de la región.
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