- Los bancos centrales compraron un total de 19 toneladas de oro en abril de 2026, marcando un cambio respecto a las ventas netas de marzo.
- Polonia fue el principal comprador de oro en abril, mientras que Rusia continuó con su tendencia de ventas.
- El 95% de los bancos centrales encuestados en 2025 espera que sus reservas de oro aumenten en el próximo año, un aumento respecto al 81% en 2024.
- Los bancos centrales de Europa del Este y Asia han mantenido un promedio de compras mensuales de 12 y 11 toneladas en los últimos 36 meses.
- El renovado interés en el oro podría presionar al alza sus precios, lo que es relevante para inversores argentinos buscando refugio ante la devaluación.
- La evolución de las compras de oro por parte de los bancos centrales será crucial para anticipar movimientos en el mercado global del oro.
En abril de 2026, los bancos centrales reanudaron las compras netas de oro, adquiriendo un total de 19 toneladas, lo que marca una recuperación significativa respecto a las ventas netas observadas en marzo. Este cambio de tendencia es notable, ya que muchos analistas habían anticipado un estancamiento en la demanda de oro por parte de las reservas oficiales. La participación de China en este resurgimiento es clave, ya que el país intensificó su ritmo de compras al nivel más alto desde diciembre de 2024, lo que indica un renovado interés en el metal precioso.
Polonia se destacó como el principal comprador en abril, mientras que otros países como la República Checa también mostraron un comportamiento consistente en sus adquisiciones. En contraste, Rusia continuó con su tendencia de ventas, lo que sugiere un enfoque diferente en la gestión de sus reservas. En los últimos 36 meses, los bancos centrales de Europa del Este y Asia han mantenido un promedio de compras mensuales de 12 y 11 toneladas, respectivamente, lo que resalta su papel dominante en el mercado del oro.
Los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Consejo Mundial del Oro (CMO) revelan que el optimismo sobre el oro ha crecido entre los bancos centrales. Un año atrás, el 95% de los encuestados en un sondeo creía que las reservas de oro aumentarían en los próximos 12 meses, un aumento significativo respecto al 81% de 2024. Este cambio en la percepción puede estar impulsado por la búsqueda de activos refugio en un entorno económico incierto, donde la inflación y las tensiones geopolíticas continúan siendo preocupaciones relevantes.
Para los inversores, el renovado interés de los bancos centrales en el oro podría tener varias implicancias. A medida que más países aumentan sus reservas de oro, la demanda podría presionar al alza los precios del metal precioso. Esto es especialmente relevante para los inversores argentinos, que han visto cómo el oro puede servir como un refugio en tiempos de devaluación de la moneda local. La tendencia de los bancos centrales a reanudar las compras podría ser un indicativo de que el oro sigue siendo considerado un activo estratégico en la diversificación de reservas internacionales.
Mirando hacia el futuro, será crucial observar cómo evolucionan las compras de oro por parte de los bancos centrales en los próximos meses. Si la tendencia de compras netas se mantiene, podríamos ver un impacto significativo en los precios del oro a nivel global. Además, el interés de países de Asia, África y América Latina en reanudar sus programas de compra de oro podría indicar un cambio en las dinámicas del mercado. Eventos como las reuniones del FMI y el CMO, así como las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales, serán factores a seguir de cerca para anticipar movimientos en el mercado del oro.
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