El gobernador en ejercicio del estado de Río de Janeiro, Ricardo Couto, anunció que se espera recuperar aproximadamente R$ 1,4 mil millones de los recursos que el fondo de pensiones Rioprevidência invirtió en el Banco Master. Este banco, que fue liquidado el año pasado debido a una serie de irregularidades, había recibido más de R$ 3 mil millones en aportes del estado. Couto hizo estas declaraciones tras una reunión con el ministro de Hacienda, Dario Durigan, donde se discutieron varios temas, incluido el estado de la deuda del estado con la Unión.

La situación del Banco Master ha levantado serias preocupaciones, ya que los aportes del Rioprevidência en esta entidad crecieron siete veces en un solo año, sin la aprobación del comité de inversiones correspondiente. Además, el Rioprevidência fue el único cotista de dos fondos de inversión asociados al Banco Master, lo que ha suscitado sospechas sobre la transparencia y la legalidad de estas operaciones. La Policía Federal ha señalado que estas inversiones se realizaron en fondos recién creados o con poca trayectoria, en un contexto de investigación sobre la captación de recursos de fondos de pensiones.

En cuanto a la deuda del estado, que asciende a R$ 231 mil millones, Couto mencionó que el estado se adhirió al Regimen de Recuperación Fiscal en 2017, lo que ha permitido reducir temporalmente las cuotas mensuales de pago. Sin embargo, se prevé que, con el fin de una medida cautelar del Supremo Tribunal Federal, estas cuotas aumenten de R$ 270 millones a R$ 436 millones, lo que podría poner en riesgo la prestación de servicios públicos esenciales. Para mitigar este impacto, el estado está considerando unirse al Programa de Pleno Pago de Deudas, lo que reduciría significativamente las cuotas mensuales y los intereses asociados.

El gobernador también está explorando la posibilidad de presentar activos del estado a la Unión para mejorar las condiciones de pago de la deuda. Una de las propuestas incluye el reconocimiento de un crédito del estado junto a Petrobras, lo que podría facilitar el pago de la deuda y anticipar el proceso de recuperación en tres años. Esta estrategia podría tener un impacto significativo en la capacidad del estado para cumplir con sus obligaciones financieras y mantener servicios públicos.

Finalmente, Couto se reunirá con el Ministerio de Justicia para discutir el futuro del terreno de la antigua Refinaría de Manguinhos, que podría ser desapropiado para saldar deudas con el estado. La empresa Refit, que es considerada uno de los mayores evasores fiscales del país, tiene una deuda que supera los R$ 13 mil millones. La situación de esta empresa ha sido crítica desde que la Agencia Nacional de Petróleo la clausuró por irregularidades, lo que añade presión sobre el gobierno estatal para encontrar soluciones financieras viables.