- Las importaciones de carne brasileña han pasado de 1.000 a 15.000 toneladas mensuales en pocos meses.
- Cortes como lomo y asado se ofrecen hasta un 25% más baratos que los nacionales en Argentina.
- La producción de carne en Argentina ha caído a 60 kilos por habitante, limitando la oferta local.
- Las exportaciones argentinas de carne han disminuido un 26,7% en volumen, aunque el valor promedio ha alcanzado un récord de u$s6.900 por tonelada.
- Se espera que la participación de la carne brasileña en el consumo local crezca hacia el 10% bajo las condiciones actuales.
Las importaciones de carne vacuna desde Brasil han experimentado un crecimiento sin precedentes en el mercado argentino, multiplicándose por quince en solo unos meses. Este fenómeno ha llevado a que cortes populares como lomo, asado y vacío se ofrezcan a precios hasta un 25% más bajos que sus equivalentes nacionales. En cifras concretas, la llegada de carne brasileña ha pasado de 1.000 toneladas mensuales a aproximadamente 15.000 toneladas, lo que representa alrededor del 7% del consumo mensual de carne en Argentina.
Este aumento en las importaciones se debe a una combinación de factores, entre los que se destaca la caída en la producción de carne en Argentina, que ha disminuido a 60 kilos por habitante, en comparación con los 65-70 kilos que se producían anteriormente. Este descenso en la producción local ha generado un espacio que los frigoríficos brasileños han comenzado a llenar, ofreciendo carne a precios más competitivos. Por ejemplo, el kilo de lomo brasileño se vende a $23.400, mientras que el precio promedio de su equivalente argentino ronda los $30.000.
La principal razón detrás de esta diferencia de precios radica en el costo de la materia prima en Brasil, que es más barata en comparación con la argentina. Esto permite que los frigoríficos brasileños ingresen al mercado argentino con precios más atractivos, captando la atención de consumidores que han enfrentado aumentos significativos en los precios de la carne en los últimos meses. A pesar de que la demanda interna no ha disminuido, la oferta se ha visto restringida, lo que ha llevado a los consumidores a buscar alternativas más económicas.
Las exportaciones argentinas de carne también han sufrido un impacto, con una caída del 26,7% en volumen durante abril, aunque el valor promedio de las ventas al exterior alcanzó un récord de u$s6.900 por tonelada. Esto indica que, a pesar de exportar menos, los precios internacionales elevados han permitido que el ingreso de divisas sea significativo. La situación actual sugiere que, aunque la carne brasileña está ganando terreno en el mercado local, el sector exportador argentino podría cerrar el año con un ingreso récord en divisas, gracias a los altos precios internacionales.
De cara al futuro, los operadores del mercado anticipan que la participación de la carne brasileña en el consumo local podría seguir creciendo, acercándose al 10% bajo las condiciones actuales. Esto podría cambiar la dinámica del mercado de carne en Argentina, donde la competencia entre la producción local y las importaciones se intensificará. Los consumidores deben estar atentos a las fluctuaciones de precios y a la disponibilidad de carne en las góndolas, ya que la tendencia de importaciones podría continuar en el corto y mediano plazo, afectando tanto el consumo interno como las exportaciones argentinas.
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