El dólar oficial mayorista ha retomado su tendencia alcista este viernes, alcanzando un valor de $1.440. Este movimiento se produce en un contexto donde el inicio de junio había traído consigo expectativas positivas en cuanto a la oferta de divisas, aunque persisten dudas sobre la demanda, especialmente con la proximidad del Mundial 2026, que podría llevar a un aumento en el consumo de argentinos en el exterior. La cotización del dólar blue, que históricamente ha operado por encima del oficial, se mantiene como un indicador clave para los operadores en el mercado cambiario.

En el ámbito de los bonos, se observa un repunte en Wall Street, donde tanto los bonos como los ADRs han mostrado avances. Sin embargo, el riesgo país se mantiene elevado, situándose en torno a los 486 puntos básicos. Este nivel de riesgo refleja la percepción de los inversores sobre la estabilidad económica de Argentina, en un contexto donde la atención se centra en las negociaciones en Medio Oriente, que han generado incertidumbre en los mercados globales.

La proyección para el segundo semestre sugiere que el mercado podría enfrentar mayores presiones alcistas en el tipo de cambio una vez que finalice la cosecha gruesa. Esto se debe a que, aunque la cosecha récord reciente ha permitido al Banco Central recomponer reservas y mantener cierta estabilidad en el dólar, la posibilidad de un evento climático adverso podría complicar el flujo de divisas en un año electoral, lo que añade un nivel adicional de incertidumbre.

Además, el sector cripto ha estado experimentando una corrección significativa, profundizándose en los últimos días. Esto podría influir en la percepción de riesgo de los inversores, quienes tienden a buscar activos refugio en momentos de inestabilidad. Los rendimientos de los bonos continúan en niveles bajos, lo que sugiere que los inversores están cautelosos y atentos a los próximos movimientos monetarios y financieros, tanto a nivel local como internacional.

De cara al futuro, es crucial monitorear las decisiones del Banco Central respecto a las tasas de interés y el tipo de cambio oficial. Los analistas del nuevo REM del Banco Central anticipan que el tipo de cambio oficial podría mantenerse contenido, aunque se espera una aceleración hacia el segundo semestre. Este escenario podría generar un debate sobre el atraso cambiario, especialmente si la inflación sigue superando el crecimiento del tipo de cambio, lo que afectaría la competitividad de las exportaciones argentinas y la capacidad de los consumidores para acceder a productos importados.