El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha acelerado su ritmo de compras de divisas, adquiriendo u$s119 millones en la jornada del 4 de junio. Con esto, las compras acumuladas en lo que va de junio alcanzan los u$s392 millones, marcando el mejor inicio de mes del año 2026. Sin embargo, a pesar de este saldo positivo en la compra de dólares, las reservas internacionales brutas del país han disminuido en u$s45 millones, cerrando en u$s48.369 millones. Esta caída se atribuye principalmente a pagos realizados a organismos internacionales, a pesar de que el valor del oro, que aumentó un 0,9% en la jornada, habría contribuido con cerca de u$s60 millones al valor contable de las reservas.

El BCRA ha logrado acumular más de u$s10.148 millones en compras netas desde el inicio de 2026, superando el piso de la meta anual de acumulación de reservas, que se fijó en u$s10.000 millones. Este resultado es significativo, ya que en 2025 el gobierno no logró cumplir con la meta pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que generó preocupaciones sobre la estabilidad cambiaria. En este contexto, el mercado está observando de cerca la capacidad del BCRA para continuar con este ritmo de compras, especialmente a medida que se espera que la liquidación de divisas del sector agropecuario comience a disminuir.

En el ámbito cambiario, el dólar mayorista experimentó una caída de $2, cerrando en $1.436,5, lo que representa una baja del 0,14%. Esta es la primera disminución de la semana después de varias jornadas de incremento en el tipo de cambio. A pesar de esta baja, el tipo de cambio oficial sigue por encima del dólar blue, lo que sugiere que el BCRA tiene margen para seguir comprando divisas sin necesidad de activar intervenciones defensivas. La cotización del dólar blue se mantuvo estable en $1.435, mientras que el dólar tarjeta se posicionó en $1.891,5.

El interés del mercado se ha centrado en la estrategia del BCRA para manejar el tipo de cambio. Recientemente, se ha observado un aumento en el volumen de operaciones en el mercado de futuros, lo que indica una mayor participación del BCRA en la curva de bonos dólar linked. Este cambio en la dinámica podría señalar una menor tolerancia del BCRA a una subida descontrolada del tipo de cambio, lo que podría tener implicaciones para los inversores que operan en el mercado de divisas. Las tasas implícitas para junio y julio se han situado en 1,47% y 1,69% mensual, respectivamente, lo que refleja un entorno de tasas de interés relativamente elevadas.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de las reservas netas, que se estiman en alrededor de u$s3.807 millones, y a cómo el BCRA manejará la acumulación de divisas en los próximos meses. La liquidación del agro y otros flujos de divisas serán cruciales para determinar si el BCRA podrá alcanzar un rango más ambicioso en su meta de reservas. Además, el mercado seguirá vigilando la evolución del tipo de cambio oficial y su relación con el dólar blue, especialmente a medida que se acerque el final del mes y la demanda de cobertura cambiaria aumente.

En resumen, la situación actual del BCRA refleja un esfuerzo por acumular reservas en un contexto donde los pagos a organismos internacionales están afectando el stock total. La capacidad del BCRA para mantener este ritmo de compras sin generar expectativas de devaluación será un factor clave a seguir en las próximas semanas.