La Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) de Chile ha presentado una nueva agenda destinada a reactivar el empleo en el país, enfocándose en aumentar la participación laboral, la formalidad y la productividad. Esta propuesta se enmarca en un contexto donde el desempleo y la informalidad afectan a un 25% de los ocupados en Chile, lo que ha llevado a la Sofofa a plantear cambios significativos en la legislación laboral. Uno de los puntos más destacados es la sugerencia de reemplazar el sistema actual de indemnización por años de servicio por una indemnización a todo evento, que beneficiaría a los trabajadores independientemente de la causa de finalización de la relación laboral.

La propuesta de indemnización a todo evento busca simplificar y hacer más atractiva la contratación de nuevos empleados, especialmente en un contexto donde Chile se encuentra entre los países de la OCDE con los montos de indemnización más altos. Actualmente, un trabajador con diez años de antigüedad puede recibir hasta diez sueldos como indemnización, mientras que el promedio en la OCDE es de solo 3,2 sueldos. Esta rigidez en el sistema actual ha sido señalada como un obstáculo para la creación de empleo formal, lo que ha llevado a la Sofofa a proponer un cambio que podría facilitar la contratación y reducir la informalidad.

Además de la indemnización, la agenda de la Sofofa incluye modificaciones al sistema de sala cuna, eliminando el requisito de contar con 20 trabajadoras para acceder a este beneficio. Esta medida tiene como objetivo incentivar la contratación de mujeres, que actualmente enfrentan barreras significativas en el mercado laboral. La propuesta también sugiere flexibilizar las jornadas laborales y actualizar el reglamento sobre sistemas de jornadas excepcionales, lo que podría permitir a los empleadores ofrecer horarios más adaptados a las necesidades de los trabajadores, especialmente a padres y cuidadores.

Desde una perspectiva de formación laboral, la Sofofa plantea la necesidad de centralizar la inteligencia laboral en la Subsecretaría del Trabajo, utilizando datos en tiempo real para orientar la inversión pública y privada en formación. Esto permitiría a las empresas y a los trabajadores acceder a cursos masivos y gratuitos en línea, mejorando así las competencias de la fuerza laboral y adaptándola a las demandas del mercado. También se busca fortalecer el sistema de formación dual, que combina la educación técnica con la experiencia práctica en empresas, lo que podría aumentar la empleabilidad de los jóvenes.

Las implicancias de estas propuestas son significativas, no solo para el mercado laboral chileno, sino también para la región. Si se implementan con éxito, podrían servir como modelo para otros países de América Latina que enfrentan desafíos similares en términos de desempleo y formalización laboral. Es importante monitorear la respuesta del gobierno chileno a estas propuestas y cómo podrían influir en la dinámica del empleo en el país en los próximos meses, especialmente en un contexto donde la recuperación económica post-pandemia sigue siendo una prioridad.