Los contratos futuros del café arábica han caído a su nivel más bajo en un año y medio, alcanzando un precio de US$ 2,4715 por libra-peso, lo que representa una disminución del 2,4% en el día y más de 5% en la semana. Este descenso se debe a la creciente expectativa de un exceso de oferta en el mercado, impulsada por proyecciones de una cosecha abundante en Brasil, el mayor productor mundial de café. A pesar de que los inventarios en los países consumidores y en la bolsa ICE son limitados, la perspectiva de una producción elevada ha llevado a los operadores a ajustar sus expectativas de precios a la baja.

La producción de café en Brasil para la cosecha 2026/27 se estima en 71,9 millones de sacas, un incremento significativo respecto a los 63 millones de la cosecha anterior, según el Departamento de Agricultura de EE. UU. Este aumento en la producción se traduce en un superávit global proyectado de 9,5 millones de sacas para el mismo período, en comparación con un superávit de solo 1,2 millones de sacas en 2025/26, según el Rabobank. Este cambio en la oferta y la demanda podría tener un efecto considerable en los precios a nivel global, afectando a los mercados de café en todo el mundo.

Por otro lado, las exportaciones brasileñas de café han disminuido un 8,6% en mayo, alcanzando 2,59 millones de sacas, lo que podría indicar un ajuste en la oferta disponible para el mercado internacional. A pesar de esta caída en las exportaciones, los precios del café robusta han mostrado una caída más moderada, de solo 0,6%, situándose en US$ 3,352 por tonelada. Esto sugiere que los productores de robusta, en su mayoría en Vietnam, están menos dispuestos a vender a precios bajos, lo que podría limitar la caída de precios en este segmento.

El mercado también está observando el comportamiento del azúcar, que ha registrado un leve aumento del 0,2%, alcanzando 14,27 centavos de dólar por libra-peso. A pesar de la caída del 11,6% en las exportaciones brasileñas de azúcar en mayo en comparación con el año anterior, la demanda parece estar aumentando, con un incremento en la cantidad de buques que se dirigen a China. Esto podría ser un indicativo de que, a pesar de la reducción en la producción de azúcar en la región centro-sur de Brasil, que se estima en un 14% en la primera quincena de mayo, la demanda global sigue firme.

Para los inversores, la caída en los precios del café arábica podría representar una oportunidad de compra a precios bajos, especialmente si se considera que los niveles actuales son los más bajos desde noviembre de 2024. Sin embargo, es crucial seguir de cerca la evolución de la cosecha en Brasil y el impacto de las condiciones climáticas, como el fenómeno de El Niño, que podría influir en la producción futura. La próxima cosecha en Brasil y los datos sobre el clima serán fundamentales para determinar la dirección de los precios en los próximos meses.

En resumen, los operadores deben estar atentos a las cifras de producción y exportación de Brasil, así como a las condiciones climáticas que puedan afectar la oferta. La evolución de los precios del café y del azúcar en los próximos meses dependerá en gran medida de estos factores, así como de la respuesta de los mercados internacionales a la oferta brasileña. Con la cosecha 2026/27 a la vista, el panorama para el café y el azúcar podría cambiar drásticamente, lo que requerirá un monitoreo constante de las tendencias del mercado.