En Brasil, el mercado del vino está dominado por variedades como el Malbec, Cabernet Sauvignon y Merlot, que representan aproximadamente el 50% de los rótulos vendidos, según la Organización Internacional del Vino (OIV). Sin embargo, un grupo de sommeliers de São Paulo ha decidido explorar más allá de estas opciones tradicionales, revelando una serie de variedades menos conocidas que merecen atención. Entre ellas se encuentran la Trousseau, Poulsard y Nerello Mascalese, que ofrecen perfiles de sabor únicos y experiencias de cata diferentes.

La Trousseau, por ejemplo, es una variedad delicada con un perfil aromático que evoca notas de caza y bosque. Julia Derado, directora de vinos del Rosewood São Paulo, la recomienda por su complejidad y su capacidad para maridar con carnes ligeras. Por otro lado, el Poulsard, conocido por su frescura y delicadeza, presenta aromas de frutas como fresas y cerezas, y se sugiere acompañarlo con embutidos y risotos. Estas recomendaciones destacan un interés creciente por diversificar la oferta de vinos en Brasil, donde el consumidor busca nuevas experiencias más allá de las etiquetas más comunes.

El Etna, en Sicilia, es otro lugar que ha ganado notoriedad por su uva Nerello Mascalese, que se caracteriza por su acidez vibrante y mineralidad. Julia Derado también señala que esta variedad se está convirtiendo en una de las grandes apuestas de Italia, aunque su reconocimiento aún se limita a su país de origen. Este tipo de vinos, con un perfil más ligero y fresco, pueden atraer a consumidores que buscan alternativas a los tintos más pesados, especialmente en un mercado donde la tendencia hacia lo natural y biodinámico está en aumento.

Además de las variedades mencionadas, otras como la Bobal y Mencía de España están comenzando a captar la atención de sommeliers y consumidores. La Bobal, cultivada en Utiel Requena, ofrece un vino con una rusticidad elegante y frescura, mientras que la Mencía, cultivada en Bierzo, es apreciada por su frescura y taninos finos. Estas variedades menos conocidas pueden abrir nuevas oportunidades para los importadores y distribuidores de vino en Brasil y Argentina, donde el interés por la diversidad en el vino está en ascenso.

A medida que el mercado del vino en Brasil continúa evolucionando, es importante que los consumidores y comerciantes estén atentos a estas nuevas tendencias. Con el creciente interés por las variedades menos convencionales, se espera que más productores comiencen a experimentar con estas uvas, lo que podría cambiar la dinámica del mercado. Eventos como ferias de vino y catas especializadas podrían ser una excelente oportunidad para que los consumidores descubran y aprecien estas nuevas opciones, y para que los comerciantes se posicionen en un nicho que promete crecimiento en los próximos años.