El ecosistema de layer-2 de Ethereum ha estado en el centro de atención recientemente, especialmente tras el anuncio del cierre de Zero Network el mes pasado. Este evento se suma a una lista creciente de rollups que enfrentan dificultades, lo que ha reavivado el debate sobre la saturación del ecosistema de Ethereum. Vitalik Buterin, creador de Ethereum, ha instado a los desarrolladores a reconsiderar la hoja de ruta de escalado a largo plazo de la red, mientras que varios proyectos importantes han comenzado a alejarse de la promoción de blockchains de propósito general hacia aplicaciones más específicas, como pagos y activos tokenizados.

La explosión de layer-2s en los últimos años se debe a mejoras en la tecnología de rollup, que han reducido significativamente los costos y la complejidad de lanzar nuevas cadenas. Los rollups procesan transacciones fuera de la blockchain principal de Ethereum, agrupando cientos de ellas y luego publicando datos de transacciones comprimidos para su liquidación y seguridad. Sin embargo, a pesar de la facilidad para lanzar nuevas cadenas, atraer usuarios ha demostrado ser un desafío considerable. Actualmente, más del 80% del valor total bloqueado (TVL) en DeFi de layer-2 de Ethereum está concentrado en solo unas pocas redes, como Base y Arbitrum, según datos de DefiLlama.

El panorama se ha vuelto más complejo, ya que cadenas más pequeñas como Linea y Starknet han visto caer sus depósitos en puentes en los últimos seis meses. Por ejemplo, los depósitos de Linea cayeron de 976 millones de dólares en noviembre de 2025 a 367 millones en mayo de 2026, lo que representa una disminución de más del 60%. Este fenómeno ha llevado a expertos a concluir que solo unas pocas layer-2s con una demanda financiera clara podrán sostenerse a largo plazo. Alice Hou, exanalista de investigación en Messari, subraya que la clave no es si la tecnología de layer-2 funciona, sino si una red puede generar suficiente actividad para justificar su existencia.

A pesar de que los costos de lanzar un rollup han disminuido gracias a la actualización Dencun de Ethereum en 2024, que redujo significativamente los costos de disponibilidad de datos, el verdadero desafío radica en generar una demanda sostenida. Esto ha creado una paradoja en la que, aunque las barreras para crear una blockchain continúan disminuyendo, las barreras para atraer usuarios están aumentando. Por lo tanto, los equipos se están dando cuenta de que simplemente ofrecer otra cadena compatible con Ethereum ya no es suficiente para tener éxito. La industria está viendo un cambio hacia aplicaciones más diferenciadas, con proyectos que se enfocan en mercados específicos como fondos de dinero tokenizados y plataformas de depósitos tokenizados.

Las implicancias para los inversores son significativas. Las instituciones financieras tradicionales podrían beneficiarse enormemente de este cambio hacia aplicaciones específicas, ya que las layer-2s dedicadas pueden ofrecer costos más bajos y un rendimiento más predecible. Por ejemplo, Coinbase ha utilizado su base de clientes existente para hacer de Base un ejemplo dominante, integrando a los usuarios en el ecosistema DeFi más amplio de Ethereum. A medida que más empresas busquen lanzar sus propias redes, la pregunta clave será si ya tienen suficiente distribución y actividad financiera para que una layer-2 sea realmente útil.

En el futuro, será crucial observar cómo evolucionan las dinámicas del ecosistema de Ethereum. A medida que más proyectos tratan a las blockchains como componentes modulares, el futuro del ecosistema de Ethereum podría diferir significativamente de lo que se imaginó durante el auge de los rollups. En lugar de cientos de cadenas de propósito general compitiendo por liquidez, los ganadores podrían ser un número menor de redes vinculadas a negocios específicos y comunidades de usuarios. Este cambio podría redefinir la forma en que se perciben y utilizan las blockchains en el ámbito financiero.