La campaña de maíz 2025/2026 ha sido histórica para Argentina, con una producción que alcanzó cifras récord de entre 68 y 70 millones de toneladas. Francisco Perez Brea, gerente de marketing de NK Semillas, destacó que su empresa duplicó el volumen sembrado gracias a la elección de su híbrido NK 842 VIPTERA 3 por parte de muchos productores. Este híbrido, que se adapta bien a siembras tardías y presenta un buen comportamiento ante el spiroplasma, ha consolidado la posición de NK Semillas en el mercado.

El crecimiento en el sector no se limita a un solo producto. El NK 825, otro híbrido lanzado el año pasado, ha mostrado un aumento significativo en ventas y se espera que este año también duplique sus cifras respecto al anterior. Este híbrido es especialmente adecuado para la zona núcleo maicera y ofrece tolerancia a glifosato y glufosinato, lo que lo hace atractivo para los productores que buscan maximizar su rendimiento. La combinación de estos factores ha permitido que NK Semillas mantenga una fuerte presencia en el mercado, especialmente en el norte del país, donde la inversión en genética ha dado frutos.

De cara a la próxima campaña 2026/2027, Perez Brea anticipa que el área sembrada se mantendrá estabilizada, con una superficie total de maíz que rondará los 8,5 millones de hectáreas. Aunque se espera un crecimiento en la zona núcleo, en el noreste argentino (NEA) la superficie podría mantenerse estable o incluso disminuir ligeramente. Este ajuste se debe a los impactos del spiroplasma en algunas regiones, lo que podría llevar a los productores a reconsiderar sus decisiones de siembra. Sin embargo, la tendencia general es hacia una campaña similar a la anterior, lo que sugiere un panorama relativamente positivo para el cultivo.

La reciente reducción de las retenciones al maíz, que comenzará a implementarse en enero, es vista como una medida positiva por los productores. Esta disminución permitirá a los agricultores competir en igualdad de condiciones con otros países, lo que podría traducirse en un aumento de la rentabilidad. Aunque el impacto inmediato en la rotación de cultivos podría ser limitado, la previsibilidad en la reducción de los derechos de exportación es un factor que genera confianza en el sector. La estabilidad que brinda esta medida es crucial, especialmente en un contexto donde los costos de insumos y fertilizantes han aumentado significativamente.

Finalmente, el clima también jugará un papel fundamental en la próxima campaña. Perez Brea sugiere que las condiciones actuales permiten una siembra temprana, lo que podría beneficiar a los productores. La flexibilidad que ofrecen los híbridos modernos permite a los agricultores adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes, ya sea optando por siembras tempranas o tardías según la disponibilidad de humedad. Este enfoque proactivo es esencial para maximizar el rendimiento y asegurar la rentabilidad en un entorno agrícola cada vez más desafiante.