Este martes, en el Segundo Congreso Productivo organizado por Misión Productiva en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, se llevó a cabo un debate crucial sobre el modelo productivo que debe adoptar Argentina. Participaron figuras destacadas como Matías Kulfas, ex ministro de Desarrollo Productivo, y Horacio Rodríguez Larreta, ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La discusión se centró en las restricciones macroeconómicas, la necesidad de divisas y la urgencia de recomponer el empleo en un contexto donde, por primera vez en 2025, la economía creció pero destruyó empleo, según Kulfas.

El evento puso de manifiesto la necesidad de un plan productivo integral. Rodríguez Larreta enfatizó que el Estado debe jugar un papel activo en el desarrollo a través de infraestructura, investigación y desarrollo (I+D), y educación para el trabajo. Este enfoque es vital, dado que la economía argentina enfrenta desafíos significativos, como la caída de la actividad industrial y la presión sobre el empleo. La conversación se orientó hacia la búsqueda de acuerdos básicos que permitan avanzar en un modelo productivo sostenible y equitativo.

Los paneles del congreso abordaron el vínculo entre la estructura productiva y el mercado laboral. Daniel Schteingart, director de Desarrollo Productivo en Fundar, destacó que las industrias extractivas pueden ser una fuente de ingresos, pero no están generando el empleo necesario. Resaltó que más de 10,000 empresas proveedoras de petróleo y gas están listas para colaborar si se implementan políticas industriales adecuadas. Por su parte, Lucía Cirmi Obón advirtió sobre el creciente papel de la economía del cuidado, que se verá afectada por la automatización y la falta de apoyo familiar.

La segunda parte del congreso presentó el Manifiesto por un industrialismo del siglo XXI, que busca actualizar la agenda industrial argentina. Se discutió que, aunque la industria no es el único sector relevante, su impacto en el empleo y la innovación es fundamental. En este sentido, los líderes empresariales coincidieron en que la competitividad es clave para la supervivencia de la industria, especialmente ante los cambios tecnológicos que se avecinan.

Finalmente, la discusión se centró en los nuevos motores exportadores de Argentina, con énfasis en sectores como energía, minería y agroindustria. La necesidad de generar divisas y empleo a través de estos sectores se volvió un punto central en el debate. La inteligencia artificial y la transformación productiva también fueron temas destacados, con la advertencia de que la falta de preparación podría llevar a un aumento en la desigualdad laboral. A medida que Argentina busca reestructurar su modelo productivo, el diálogo y la colaboración entre sectores se presentan como elementos esenciales para enfrentar los desafíos futuros.