La reciente reglamentación que exime del pago del Impuesto a las Ganancias a la venta y alquiler de inmuebles ha generado un notable entusiasmo en el mercado inmobiliario argentino. Esta medida, publicada en el Boletín Oficial, se aplicará de manera retroactiva desde el 1° de enero de 2026, lo que implica que quienes vendan propiedades o alquilen inmuebles destinados a viviendas no deberán abonar este impuesto. La reacción inicial del mercado ha sido positiva, ya que se espera que esta medida ayude a dinamizar un sector que ha estado estancado en los últimos meses, con precios estables y una baja en la cantidad de operaciones realizadas.

La eximición del Impuesto a las Ganancias fue aprobada en el marco de la Ley de Modernización Laboral en febrero, y su implementación se considera un intento del actual gobierno por diferenciarse de la administración anterior, que fue criticada por su alta carga fiscal. Especialistas del sector inmobiliario han interpretado esta medida como un incentivo que podría atraer a más inversores, aunque muchos coinciden en que se requiere de un conjunto más amplio de políticas para reactivar el mercado. La necesidad de una reducción en las tasas de interés para facilitar el acceso al crédito también ha sido un punto recurrente en las discusiones.

El impacto de esta medida se refleja en las expectativas de rentabilidad para los propietarios. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), los contribuyentes que tributan al 35% podrían ver un aumento en su rentabilidad neta de hasta un 64%, pasando de un 3,19% a un 5,22%. Esto podría incentivar a más propietarios a formalizar sus alquileres, lo que a su vez podría aumentar la oferta de inmuebles disponibles en el mercado. La presidente del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, Magdalena Tato, ha señalado que este tipo de medidas son beneficiosas porque permiten que más personas estén dispuestas a alquilar, lo que podría resultar en un aumento de la oferta formal de alquileres.

En cuanto a los precios, se anticipa que un aumento en la inversión y la oferta de propiedades podría llevar a una disminución de los mismos. Esto sería favorable para los inquilinos, quienes tendrían acceso a más opciones de alquiler a precios más competitivos. Sin embargo, algunos expertos advierten que, aunque la eximición de Ganancias es un paso positivo, no resuelve por sí sola el problema habitacional que enfrenta el país. La falta de medidas adicionales podría limitar el efecto de esta política en el largo plazo.

A futuro, será importante monitorear cómo se desarrollan las operaciones inmobiliarias en los próximos meses y si el gobierno implementa otras medidas complementarias que puedan fortalecer el sector. La evolución de las tasas de interés y la respuesta del mercado a esta nueva normativa serán factores clave para determinar el éxito de la eximición de Ganancias en la reactivación del mercado inmobiliario argentino.