En su primera Cuenta Pública, el Presidente de Chile, José Antonio Kast, delineó una serie de medidas enfocadas en la reactivación económica, la reducción del gasto estatal y la mejora en áreas críticas como salud y educación. Durante su discurso de más de dos horas, Kast destacó la importancia de ajustar la estructura ministerial, fusionando el Ministerio del Interior con la Secretaría General de Gobierno, lo que busca disminuir la burocracia y optimizar recursos. Esta medida se enmarca dentro de un contexto donde el gobierno enfrenta críticas por recortes presupuestarios y el aumento de los combustibles, lo que ha generado tensiones en la opinión pública.

En el ámbito de la salud, el gobierno ha puesto en marcha la Alerta Sanitaria Oncológica, que busca reducir los tiempos de espera en diagnósticos y tratamientos de cáncer. Kast mencionó que más de 33 mil pacientes han sido incorporados a este proceso, lo que representa un esfuerzo significativo para abordar los retrasos acumulados en el sistema de salud. Sin embargo, la crítica persiste, ya que el sector enfrenta recortes que podrían afectar la calidad de atención. En educación, el Presidente enfatizó la aprobación de la Ley de Escuelas Protegidas, aunque recibió críticas por no abordar adecuadamente los problemas de salud mental y apoyo profesional en las escuelas.

En el sector vivienda, Kast propuso abrir programas habitacionales a la clase media, permitiendo postulaciones de hasta 4.000 UF, además de la creación del “Programa Sitio Eriazo” para transformar terrenos abandonados en espacios públicos. Estas iniciativas buscan no solo mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, sino también estimular la construcción y, por ende, la economía. La inyección de $400 mil millones al Fondo de Emergencia para la reconstrucción de viviendas también es un paso significativo hacia la reactivación del sector inmobiliario, que ha sido golpeado por la crisis económica.

El discurso también incluyó un fuerte componente de infraestructura, con promesas de inversión en obras públicas, como la expansión de la Carretera Austral y la modernización de puertos. Kast destacó que se destinarán más de 800 mil millones de pesos para estas obras, lo que podría generar miles de empleos y reactivar la economía local. Además, se comprometió a congelar tarifas del transporte público y a intervenir en los precios de la parafina, medidas que buscan aliviar la carga económica sobre los ciudadanos en un contexto de inflación creciente.

A futuro, es crucial monitorear cómo estas medidas se implementan y si logran efectivamente reactivar la economía chilena. La fusión de ministerios y la reestructuración del gasto estatal serán temas de debate en el Congreso, y su éxito dependerá de la capacidad del gobierno para navegar las críticas y resistencias políticas. La implementación de estas políticas podría tener repercusiones en la relación de Chile con inversores extranjeros, especialmente en sectores como la construcción y la salud, donde se espera un aumento en la inversión pública y privada en los próximos años.