- La recaudación impositiva total creció un 35,6% en mayo, tras nueve meses de caídas.
- El Impuesto a las Ganancias aumentó un 67,9% interanual, pero excluyendo este impuesto, la recaudación creció solo un 21,7%.
- El IVA mostró un aumento nominal del 29,3%, pero representó una caída real del 3% interanual.
- Los aportes y contribuciones patronales cayeron un 5%, reflejando la erosión salarial en el sector privado.
- La recaudación por el impuesto a los combustibles aumentó un 42,6% en términos nominales, gracias a la subida de precios del petróleo.
- Se anticipa que la recaudación en junio podría enfrentar números negativos, dificultando el objetivo de superávit fiscal primario.
La recaudación impositiva en Argentina mostró un incremento nominal del 35,6% en mayo, marcando el fin de una racha negativa que se extendió por nueve meses. Sin embargo, este aumento se debe principalmente a un efecto base relacionado con el Impuesto a las Ganancias, que registró un crecimiento interanual del 67,9% debido a la baja comparación con el año anterior. Excluyendo este impuesto, el resto de la recaudación apenas creció un 21,7% nominal, lo que se traduce en una caída real del 8,8% en comparación con mayo de 2025.
El contexto es preocupante, especialmente considerando que se esperaba un mayor aporte del comercio exterior. En el sector agrícola, se había proyectado una exportación de más de 4.000 millones de dólares, lo que podría haber impulsado significativamente la recaudación por retenciones. Sin embargo, la cifra registrada fue solo un 7% superior a la de abril, y aún está lejos de los 3.054 millones de dólares exportados en mayo de 2025, cuando se experimentó un boom exportador por la reducción temporal de las retenciones.
Otro aspecto negativo es la caída en la recaudación del IVA, que es un indicador clave de la actividad comercial e industrial. En mayo, el IVA impositivo creció un 29,3% nominal, pero esto representa una caída real del 3% interanual. Este dato contradice las afirmaciones oficiales sobre una recuperación del consumo. Además, el impuesto al Cheque, que había mostrado dinamismo, también registró una caída interanual, lo que añade presión al panorama fiscal.
La situación en el ámbito de la seguridad social es igualmente preocupante, con caídas en los aportes y contribuciones patronales del 5%. Esto confirma los temores sobre la erosión salarial y el empleo en el sector privado. La implementación de una alícuota reducida de contribuciones patronales para nuevos trabajadores podría generar mermas en la recaudación de la Anses en los próximos meses, lo que complicaría aún más el panorama fiscal del gobierno.
A pesar de estos desafíos, la recaudación por el impuesto a los combustibles se destacó, con un aumento del 42,6% en términos nominales, gracias a la subida de precios del petróleo. Esto representa un crecimiento real del 6,8% y hace que los combustibles ahora representen el 2,5% del total recaudado. Mirando hacia el futuro, se anticipa que la recaudación podría enfrentar números negativos en junio, ya que será difícil superar el récord de 1,2 billones de pesos recaudados en el mismo mes del año pasado. Sin embargo, se espera una mejora intermensual en comparación con mayo, impulsada por una cosecha mejor a la proyectada inicialmente, lo que podría llevar a un aumento en las exportaciones.
La incógnita principal será el comportamiento del IVA, que históricamente ha sido un motor de la recaudación. Si bien en momentos de alta inflación puede mostrar incrementos nominales, también suele reflejar caídas en consonancia con la disminución del salario real. Con la firma de nuevos convenios laborales, podría haber una recuperación en el consumo, lo que impactaría positivamente en la recaudación del IVA. Para asegurar el superávit fiscal primario, el gobierno deberá continuar con su estrategia de recortes en el gasto público, lo que ya se está reflejando en incrementos tarifarios que comenzarán a regir en junio.
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