- Cúcuta ha visto un crecimiento del 19,74% en registros mercantiles en el primer trimestre de 2026.
- La economía de Norte de Santander representa el 1,6% del PIB de Colombia, con Cúcuta aportando un 55,6%.
- Más del 95% de la actividad económica en Cúcuta se concentra en comercio, manufactura y servicios.
- La tasa de desocupación en Cúcuta se mantuvo en 8,8%, sin cambios respecto al año anterior.
- La informalidad en la economía cucuteña aumentó un 1,9% en el primer trimestre de 2026.
- La reapertura de la frontera con Venezuela ha impulsado el comercio y la logística en la región.
Cúcuta, capital de Norte de Santander, ha registrado un notable crecimiento en su tejido empresarial, con 3.118 nuevos registros mercantiles entre enero y marzo de 2026, lo que representa un incremento del 19,74% en comparación con el mismo período del año anterior. Este aumento refleja un renovado interés por parte de emprendedores y empresarios en formalizar sus actividades económicas, destacando la resiliencia de la economía local a pesar de los retos inflacionarios y la informalidad que aún persiste en la región.
La economía de Norte de Santander representa aproximadamente el 1,6% del PIB de Colombia, y Cúcuta contribuye con un 55,6% de este total, alcanzando un PIB cercano a $11,7 billones. Más del 95% de la actividad económica de la ciudad se concentra en los sectores secundario y terciario, siendo el comercio, la manufactura y los servicios los más relevantes. Este panorama se ve potenciado por la reapertura de la frontera con Venezuela, que ha facilitado el intercambio comercial y ha permitido la recuperación de cadenas productivas que habían estado afectadas por la crisis en el vecino país.
En marzo de 2026, se registró el mayor dinamismo en la creación de nuevas empresas, con 1.308 matrículas mercantiles, lo que representa un aumento significativo respecto al mismo mes de 2025. Las actividades que más han crecido incluyen el comercio minorista por internet, la venta de prendas de vestir y el expendio de bebidas alcohólicas. Este crecimiento no solo indica una diversificación de la economía local, sino también una adaptación a nuevas tendencias de consumo que han surgido en el contexto post-pandemia.
Sin embargo, Cúcuta enfrenta desafíos importantes. La tasa de informalidad ha aumentado un 1,9% en el primer trimestre de 2026, lo que indica que, a pesar del crecimiento en el registro de nuevas empresas, la mayoría de las actividades económicas aún operan en la informalidad. Además, la tasa de desocupación se mantuvo en 8,8%, lo que sugiere que aunque hay un aumento en la creación de empresas, no necesariamente se traduce en una disminución del desempleo. La presión inflacionaria, derivada del aumento del salario mínimo, también podría afectar la rentabilidad de estas nuevas iniciativas.
A futuro, es crucial observar cómo la economía de Cúcuta se adapta a estos desafíos. La recuperación de las relaciones comerciales con Venezuela es un factor clave que podría influir en el crecimiento sostenido de la región. Además, el desarrollo de infraestructura, como la reciente expansión de fibra óptica, podría mejorar la conectividad y la inclusión digital, lo que a su vez beneficiaría a las empresas locales. Las próximas decisiones del gobierno sobre políticas económicas y laborales también serán determinantes para el futuro del tejido empresarial cucuteño y su capacidad de competir en un entorno regional más amplio.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.