A mediados de mayo, el precio de la urea en el mercado internacional experimentó una notable caída de 250 USD/t, aunque posteriormente mostró una leve recuperación. Actualmente, la urea se cotiza en torno a los 840 USD/t en el mercado interno argentino, lo que representa una disminución significativa respecto al pico de 1,050 USD/t alcanzado hace dos meses. Este descenso en los precios de la urea es considerado una mejora considerable en los costos para la campaña de trigo 2026/27, según el analista de granos Jeremías Battistoni de AZ-Group.

La combinación de un precio más firme del trigo, que ha mejorado hasta niveles cercanos a 230 USD/t, junto con la baja en el costo de la urea, está cambiando el panorama para los productores. Este nuevo escenario se traduce en una mayor confianza para las empresas que aún no habían realizado compras de urea para los cultivos de invierno. Battistoni destaca que este cambio de tendencia permite a los productores navegar la campaña triguera con menos riesgos, pasando de un oleaje movido a una mar más tranquila.

Sin embargo, el analista advierte que aún existe margen para una mayor corrección en los precios de la urea. Para que se restablezcan las relaciones históricas entre el trigo y el fertilizante, la urea debería descender hasta 750 USD/t, un valor que coincide con la paridad teórica de importación. A pesar de esta advertencia, se ha observado en los últimos días una actitud de siembra más positiva para el trigo 2026/27, impulsada por un entorno microeconómico más alentador y perfiles de humedad muy favorables.

La reducción de derechos de exportación sobre los granos más sembrados también está influyendo positivamente en las decisiones empresariales. Facundo Lagos, un productor de Córdoba, enfatiza que esta situación es una señal alentadora para los ingenieros agrónomos, quienes pueden dejar de operar como contadores y enfocarse en invertir y aumentar la productividad. Esto podría tener un efecto multiplicador en la economía del país, generando empleo y fomentando el crecimiento.

De cara al futuro, los productores deberán estar atentos a la evolución de los precios de la urea y el trigo, así como a las decisiones gubernamentales relacionadas con los derechos de exportación. La siembra de trigo 2026/27 podría verse beneficiada si las condiciones climáticas se mantienen favorables y si los precios de los insumos continúan en niveles accesibles. La próxima campaña de siembra se anticipa para el mes de junio, lo que permitirá evaluar más de cerca el impacto de estos factores en la producción agrícola argentina.