En el contexto actual del emprendimiento en América Latina, la construcción de redes de apoyo se ha convertido en un elemento crucial para las mujeres que buscan romper barreras en sectores tradicionalmente dominados por hombres. Marlene Garayzar, cofundadora de la fintech Stori, comparte su experiencia al enfrentar los desafíos de crear una startup en un entorno donde la falta de experiencia en áreas clave como tecnología y financiamiento puede ser un obstáculo significativo. Garayzar destaca que su éxito se debió en gran parte a la creación de una red de expertos que complementaron sus habilidades, lo que le permitió a Stori alcanzar una valuación de más de 1,000 millones de dólares en 2022, convirtiéndose en la novena empresa mexicana en alcanzar la categoría de unicornio.

La situación de las mujeres en el ámbito empresarial no es homogénea. En sectores como la minería, la representación femenina sigue siendo alarmantemente baja, con solo 70,000 mujeres empleadas frente a 400,000 hombres. Karen Flores, directora de la Cámara Minera de México, ha experimentado la soledad que a menudo acompaña a las mujeres en posiciones de liderazgo. Sin embargo, ella enfatiza que esta condición puede ser transformada en una oportunidad para fortalecer conexiones y construir redes de apoyo. Flores resalta la importancia de no tener miedo a preguntar y buscar ayuda, lo que puede ser determinante para avanzar en un entorno donde la representación femenina es escasa.

El acceso a financiamiento también presenta un desafío significativo para las mujeres emprendedoras. Mariana Castillo, cofundadora de Ben & Frank, señala que solo el 2% de las startups que reciben financiamiento son fundadas exclusivamente por mujeres, y apenas el 20% logra financiamiento si una mujer forma parte del grupo fundador. Esta disparidad en el acceso a recursos financieros subraya la necesidad de generar más referentes visibles y de fomentar un ambiente donde más mujeres se sientan motivadas a emprender. Castillo aboga por la creación de casos de éxito que inspiren a otras mujeres a salir de su zona de confort y buscar oportunidades en el mundo del emprendimiento.

Las redes de apoyo no solo son esenciales para las mujeres que están comenzando su carrera profesional, sino que también son fundamentales para aquellas que han alcanzado posiciones de liderazgo. Angélica Ruiz, presidenta de BP México, menciona que, a medida que se asciende en la jerarquía empresarial, la soledad puede aumentar, lo que hace que la construcción de redes sea aún más importante. Ruiz enfatiza que, aunque la toma de decisiones puede ser solitaria, es vital mantener una red de apoyo que permita compartir experiencias y perspectivas, lo que puede enriquecer el proceso de toma de decisiones.

Mirando hacia el futuro, es fundamental que las mujeres continúen construyendo y fortaleciendo sus redes de apoyo. Esto no solo beneficiará a las mujeres en sus carreras individuales, sino que también contribuirá a un cambio cultural en sectores donde la diversidad de género aún es un desafío. Con eventos como el Expansión Mujeres Summit, se busca visibilizar el papel de las mujeres en el emprendimiento y fomentar un ambiente donde más mujeres se sientan empoderadas para liderar y emprender. A medida que se desarrollan estas iniciativas, será interesante observar cómo se traduce en un aumento en la representación femenina en posiciones de liderazgo y en la creación de startups exitosas en la región.