Las acciones de Usiminas (USIM5) han mostrado un impresionante aumento del 78,6% en lo que va de 2026, posicionándose como la principal acción del índice Ibovespa. Este notable desempeño se ha visto impulsado por la publicación de resultados financieros positivos en el primer trimestre de 2026, donde la compañía superó las expectativas de los analistas. La segunda empresa en el ranking, PRIO, ha registrado un incremento del 60% en el mismo periodo, lo que resalta la competitividad del sector.

La recuperación de Usiminas se debe en gran medida a cambios estructurales en el mercado brasileño de acero plano. A finales de 2025, el gobierno brasileño implementó medidas antidumping que impactaron significativamente las importaciones de acero, especialmente de China. Estas medidas incluyeron tarifas que alcanzan hasta US$ 600 por tonelada para productos como el acero laminado a frío y el galvanizado, además de un aumento en las tarifas de importación de otros productos siderúrgicos del 10,8% al 25%. Como resultado, las importaciones de acero plano cayeron un 42% en abril, reduciendo la participación de China en el mercado brasileño del 69% al 46%, según datos del Goldman Sachs.

El UBS BB estima que estas medidas abarcan aproximadamente el 50% de las importaciones totales de acero en Brasil y el 80% de las importaciones de acero plano, creando un déficit de oferta en el mercado interno que equivale a la producción de una Usiminas completa. Esto ha llevado a que los precios del acero en el mercado doméstico puedan aumentar entre un 10% y un 20% a lo largo de 2026. Goldman Sachs también ha destacado que Usiminas es la siderúrgica brasileña con mayor alavancaje operativo respecto al precio del acero, lo que significa que un aumento del 1% en los precios podría incrementar su EBITDA en un 8%.

El primer trimestre de 2026 fue clave para Usiminas, ya que su EBITDA ajustado superó las estimaciones de los analistas en un 27% a un 31%. La compañía reportó un lucro líquido de R$ 896 millones, lo que representa un aumento del 166% respecto al consenso y más de cinco veces el resultado del trimestre anterior. Este desempeño fue impulsado por costos más bajos y un volumen de ventas superior al esperado, especialmente en el sector automotriz. Además, la apreciación del real contribuyó a reducir los costos de materias primas cotizadas en dólares, lo que favoreció aún más los resultados financieros.

A pesar del optimismo en torno a Usiminas, algunos analistas mantienen una postura cautelosa. El BTG Pactual, por ejemplo, prefiere la Ternium, controladora de Usiminas, debido a que ambas empresas están en diferentes ciclos de inversión. Mientras Ternium está cerrando un programa de inversión y comenzando a generar caja, Usiminas se prepara para un nuevo ciclo de inversiones que podría superar los US$ 1 mil millones. Este ciclo incluye la modernización de su planta y la expansión de su operación minera, lo que podría afectar sus márgenes y dividendos en el corto plazo.

Los analistas de Santander y Eleven Financial también han reconocido la mejora operativa de Usiminas, pero consideran que el precio actual de las acciones ya refleja gran parte de las expectativas positivas. Ambos han fijado precios objetivos en torno a R$ 6,70 a R$ 6,80, por debajo de la cotización actual que supera los R$ 10. Los riesgos, como una posible reanudación de las exportaciones chinas o un aumento inesperado en los costos, podrían comprometer la recuperación de márgenes anticipada por el mercado. En este sentido, será fundamental observar los resultados de los próximos trimestres para determinar si la mejora es sostenible o si se trata de un fenómeno temporal.