- El conflicto en Medio Oriente podría dejar una herencia inflacionaria en Brasil, afectando la política monetaria.
- Se anticipa que el IPCA-15, que se publicará el 27 de abril, no mostrará resultados positivos, alineándose con cifras negativas anteriores.
- El Banco Central de Brasil podría realizar uno o dos recortes en la tasa Selic, pero la inflación alta podría limitar esta acción.
- La falta de credibilidad fiscal del gobierno brasileño podría complicar la situación económica y la confianza de los inversores.
- La reabertura del Estrecho de Ormuz es vista como positiva, aunque el flujo de barcos podría no regresar a niveles anteriores al conflicto.
La reciente escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha generado preocupaciones sobre su impacto en la inflación y las tasas de interés en Brasil. Matheus Spiess, analista de Empiricus Research, ha señalado que el cierre del Estrecho de Ormuz podría dejar una 'herencia inflacionaria' que afectará tanto a los activos de riesgo como a la política monetaria del Banco Central de Brasil (BCB). En el corto plazo, se anticipa que la inflación, medida por el IPCA-15, no mostrará resultados positivos, alineándose con las cifras negativas de meses anteriores.
El Instituto Brasileño de Estadística y Geografía (IBGE) publicará el IPCA-15 el 27 de abril, y las expectativas son pesimistas. Se espera que los datos reflejen una continuidad de la presión inflacionaria, lo que podría complicar aún más la situación económica. Las expectativas de inflación se mantienen desancladas, lo que significa que los agentes económicos no confían en que el BCB pueda controlar la inflación dentro de los límites establecidos por su meta. Esto es preocupante, ya que un entorno inflacionario persistente puede llevar a un aumento en las tasas de interés, afectando el crecimiento económico.
Spiess también ha indicado que el BCB no tendría razones para reducir las tasas de interés si la inflación se mantiene alta, a pesar de que la actividad económica sigue siendo resiliente. Sin embargo, se prevé que el BCB realice al menos uno o dos recortes de 0,25 puntos porcentuales en la tasa Selic en las próximas reuniones del Comité de Política Monetaria (Copom). Esto se da en un contexto de incertidumbre provocada por el conflicto en el Medio Oriente, que ha generado volatilidad en los mercados internacionales y presiones sobre los precios de las materias primas.
El analista también ha destacado la falta de credibilidad del gobierno brasileño en términos de responsabilidad fiscal. La implementación de programas de gasto sin un compromiso claro con la disciplina fiscal podría complicar aún más la situación. Si el gobierno logra mejorar su señalización fiscal, podría haber un retorno a un ciclo de recortes en las tasas de interés, lo que sería positivo para la inversión y el consumo. Sin embargo, esto dependerá de la evolución de la situación política y económica en Brasil.
En cuanto a la reabertura del Estrecho de Ormuz, Spiess es optimista, señalando que es del interés de todos los actores involucrados. Sin embargo, advierte que el flujo de barcos podría no volver a los niveles anteriores al conflicto debido a la adopción de nuevas rutas comerciales. A mediano y largo plazo, se espera que los agentes económicos busquen diversificar sus fuentes de energía y comercio, lo que podría beneficiar a América del Sur. Brasil, con sus reservas de petróleo en el pre-sal y potencial en nuevas fronteras como la foz del Río Amazonas, podría estar bien posicionado para aprovechar esta tendencia.
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