El Ibovespa, principal índice de la bolsa brasileña, cerró el lunes 25 de mayo con un incremento del 0,91%, alcanzando los 177.815,72 puntos. Este avance se produce en un contexto de optimismo en los mercados internacionales, impulsado por el progreso en las negociaciones para poner fin al conflicto en el Oriente Medio. En paralelo, el dólar a nivel local se depreció un 0,18%, cerrando a R$ 5,0190, lo que refleja una tendencia de fortalecimiento del real frente a la moneda estadounidense.

La atención de los inversores también se centró en la reciente encuesta electoral de BTG Pactual/Nexus, que muestra al presidente Luiz Inácio Lula da Silva liderando con un 47% de intención de voto frente al 43% de Flávio Bolsonaro, aunque dentro del margen de error. Este es un dato relevante, ya que las elecciones presidenciales se acercan y la percepción del electorado sobre los candidatos puede influir en la estabilidad del mercado. Además, la encuesta reveló un leve descenso en la tasa de rechazo de Lula, que pasó del 49% al 47%, mientras que la de Bolsonaro aumentó del 48% al 50%.

Por otro lado, el Boletín Focus, que recopila las proyecciones de economistas consultados por el Banco Central, reportó un aumento en las expectativas de inflación por undécima vez consecutiva. La proyección para el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA) en 2026 se elevó del 4,92% al 5,04%, superando el techo de la meta de inflación del 4,5%. Este aumento en las expectativas de inflación podría llevar a un ajuste en la política monetaria, afectando la tasa de interés Selic, que se mantiene actualmente en 13,25%.

En el ámbito sectorial, el sector bancario tuvo un desempeño positivo, con el Itaú (ITUB4) subiendo un 2,31% y el Banco do Brasil (BBAS3) liderando las alzas con un incremento del 3,39%. Sin embargo, el sector energético mostró un comportamiento opuesto, con las acciones de Petrobras (PETR3 y PETR4) cayendo un 3,13% y 2,92% respectivamente, debido a la fuerte caída en los precios del petróleo, que se desplomaron un 6,78% en el mercado internacional, cerrando a US$ 93,42 por barril.

A nivel internacional, los índices de Wall Street no operaron debido al feriado del Memorial Day en Estados Unidos, lo que limitó la actividad en los mercados. Sin embargo, en Europa, el índice Stoxx 600 cerró con un aumento del 1,04%, impulsado por el optimismo en torno a las negociaciones en el Oriente Medio. En Asia, el índice Nikkei de Japón también tuvo un desempeño positivo, subiendo un 2,87% y superando los 25.000 puntos por primera vez.

De cara al futuro, los inversores deberán estar atentos a la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, ya que cualquier avance significativo podría tener repercusiones en los mercados globales. Además, la próxima publicación de datos económicos y encuestas electorales en Brasil será crucial para entender la dirección del mercado en las semanas venideras. La inflación y las decisiones del Banco Central también serán factores determinantes que influirán en la confianza del inversor y en la estabilidad del real frente al dólar.