El dólar a la vista en Brasil experimentó una caída del 0,34% en la mañana del 25 de mayo de 2026, cotizando a R$5,012 en la venta. Este descenso se produce en un contexto de creciente apetito por riesgo en los mercados globales, impulsado por la expectativa de un acuerdo que podría poner fin a la guerra en Irán. A su vez, el dólar futuro para junio también mostró una tendencia a la baja, cayendo un 0,85% en la B3, lo que refleja un ambiente de mayor optimismo entre los inversores.

El optimismo se intensificó tras declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien afirmó que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán están más cerca de llegar a un acuerdo. Sin embargo, Trump también advirtió que no se apresurará en cerrar el trato y que las sanciones sobre los barcos iraníes en el Estrecho de Ormuz permanecerán vigentes hasta que se logre un acuerdo definitivo. Este tipo de declaraciones generan un clima de incertidumbre, pero también reflejan un posible avance en las negociaciones que podría beneficiar a los mercados.

En el ámbito doméstico, los inversores están atentos a la agenda del Banco Central y del Ministerio de Hacienda, mientras que la liquidez en los mercados se ha visto afectada por el feriado del Memorial Day en EE.UU., que mantiene cerrados los mercados de divisas. Esta situación ha llevado a una disminución en la actividad comercial, lo que podría amplificar los movimientos en el tipo de cambio. En este contexto, el dólar ha mostrado pérdidas frente a otras divisas, como el euro y la libra, así como frente a monedas de mercados emergentes, incluyendo el real brasileño y el peso chileno.

Adicionalmente, el Banco Central de Brasil publicó un informe que indica un aumento en las proyecciones de inflación para 2026, que ahora se sitúan en 5,04%, un incremento respecto al 4,92% anterior. A pesar de esto, las proyecciones para el tipo de cambio han disminuido, pasando de R$5,20 a R$5,17 por dólar. Esto sugiere que, a pesar de las presiones inflacionarias, el mercado tiene expectativas más optimistas respecto al valor del real en el futuro cercano.

Mirando hacia adelante, los inversores deben estar atentos a los próximos anuncios del Banco Central y a la evolución de las negociaciones entre EE.UU. e Irán. La posible firma de un acuerdo podría tener repercusiones significativas en los precios del petróleo y en la estabilidad de los mercados emergentes, incluyendo Brasil. Además, el impacto de la inflación en la política monetaria del Banco Central será crucial para determinar la dirección futura del tipo de cambio y las tasas de interés en el país.