La creciente demanda por armamento a nivel global ha llevado a la creación del BDR SHLD39, un nuevo instrumento financiero que permite a los inversores brasileños acceder a empresas del sector de defensa. Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), los gastos militares globales alcanzaron los 2,887 billones de dólares en 2025, marcando el undécimo año consecutivo de crecimiento. Este aumento representa el 2,5% del PIB mundial, lo que resalta la importancia del sector en la economía global.

La proyección de la Global X ETFs indica que los gastos militares podrían llegar a 3,5 billones de dólares para 2030. Este crecimiento se debe no solo a los países involucrados en conflictos, sino también a aquellos que buscan fortalecer sus capacidades defensivas. El BDR SHLD39, que replica el Global X Defense Tech Index, ofrece a los inversores brasileños una opción accesible para diversificar su portafolio hacia un sector que ha demostrado ser resistente y en crecimiento.

El índice Global X Defense Tech Index incluye 49 empresas, con una notable concentración en Estados Unidos (58% de la exposición geográfica), seguido por Alemania, Corea del Sur, Reino Unido, Francia y Suecia. Desde su lanzamiento en septiembre de 2023, el índice ha crecido un 160%, superando el rendimiento del S&P 500, que se ha incrementado un 68% en el mismo período. Este desempeño resalta el atractivo del sector de defensa en tiempos de incertidumbre geopolítica.

El aumento de los presupuestos de defensa en países de la OTAN, que han elevado su meta de inversión del 2% al 5% del PIB, también ha contribuido a la expansión del sector. A medida que los países agotan sus arsenales debido a conflictos como el de Ucrania y el reciente enfrentamiento entre Irán e Israel, la necesidad de reabastecimiento se convierte en un factor clave que impulsa la demanda. Esto crea oportunidades para las empresas de defensa, que no solo fabrican armamento, sino también tecnología avanzada como drones y sistemas de inteligencia artificial.

En el contexto brasileño, el país ha incrementado sus gastos en defensa en un 13% en 2025, superando la media global del 3%. Este crecimiento se traduce en un aumento significativo en las exportaciones de productos y servicios del sector, que alcanzaron un récord de 3,1 billones de dólares el año pasado. Con una base industrial de defensa que incluye alrededor de 80 empresas exportadoras, Brasil se posiciona como un jugador clave en el mercado de defensa en América del Sur. La reciente recuperación de empresas como Avibras y el desarrollo del caza F-39E Gripen son ejemplos de cómo el país está avanzando en este sector estratégico.

A futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de los conflictos geopolíticos y su impacto en los presupuestos de defensa globales. La incertidumbre en torno a la política monetaria de la Reserva Federal de EE.UU. y su efecto en la inflación también son factores a considerar. La fecha límite para la declaración de impuestos en Brasil, el 29 de mayo, podría influir en el comportamiento del mercado, ya que los inversores ajustan sus portafolios antes de este evento. La creciente interconexión entre la economía y la defensa sugiere que el sector seguirá siendo un área de interés para los inversores en los próximos años.