El laboratorio argentino Elea ha dado un paso significativo en su estrategia de expansión internacional al adquirir el 90% de la farmacéutica brasileña Cellera Farma. Esta compra, que incluye una planta en Indaiatuba, São Paulo, y 500 empleados, representa una entrada decisiva en un mercado que es seis veces más grande que el argentino. La operación fue concretada con el fondo de inversión Principia, que mantiene el 10% restante en manos de su fundador y CEO, Omilton Visconde Junior, quien continuará liderando la empresa. Esta adquisición marca la tercera sede industrial de Elea fuera de Argentina, sumándose a sus operaciones en Ecuador y Uruguay.

La decisión de Elea de ingresar al mercado brasileño se enmarca en un contexto donde la compañía busca diversificar su presencia internacional. En Brasil, Cellera Farma tiene una facturación aproximada de 680 millones de reales (equivalente a unos 135 millones de dólares) y ocupa el puesto 23 en el ranking del sector farmacéutico. Recientemente, Cellera cerró un acuerdo de licencia con Sanofi para producir levotiroxina, un medicamento de alta demanda, lo que podría casi duplicar sus ventas a 220 millones de dólares. Este crecimiento es crucial para Elea, que ha superado a Roemmers como el laboratorio número uno en Argentina y busca replicar ese éxito en Brasil.

La estrategia de Elea se centra en aprovechar su fortaleza en medicamentos de venta libre (OTC) y de alto costo, áreas donde Cellera no tiene presencia. Según Gustavo Pelizzari, CEO de Elea, esta adquisición proporciona una “plataforma espectacular” para integrar productos complementarios, lo que podría incrementar significativamente las exportaciones desde Argentina. Actualmente, Elea factura entre 700 y 800 millones de dólares, y sus operaciones internacionales ya generan ingresos por 300 millones de dólares, lo que subraya la importancia de esta expansión en Brasil.

El mercado argentino, por otro lado, se encuentra estancado, con una caída del 11% en el último año y un 5% por debajo de los niveles de 2023. Esta situación ha llevado a Elea a buscar oportunidades de crecimiento en el exterior, donde ya ha logrado posicionarse en Ecuador y Uruguay, siendo este último país donde ocupa el segundo lugar en el ranking del sector. La diversificación geográfica es una estrategia clave para mitigar los riesgos asociados con el mercado local, que presenta desafíos significativos.

A futuro, los inversores deben estar atentos a cómo Elea implementará su estrategia en Brasil y cómo la integración de Cellera Farma impactará en sus resultados financieros. La compañía tiene planes de lanzar productos al mercado brasileño una vez que se venzan las patentes internacionales, lo que podría ofrecer una ventaja competitiva. Además, la expansión en Brasil podría ser un catalizador para el crecimiento de las exportaciones argentinas en el sector farmacéutico, lo que beneficiaría a la economía local en un momento de estancamiento. Las próximas decisiones estratégicas de Elea y su capacidad para adaptarse al nuevo mercado serán cruciales para su éxito en la región.