El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó una nueva compra de divisas, acumulando u$s145 millones en el mercado cambiario, lo que llevó las reservas internacionales brutas a su nivel más alto en tres meses, alcanzando un total de u$s46.751 millones. Esta operación se enmarca en un contexto de fuerte liquidación de divisas por parte del sector agroexportador, que ha sido clave para sostener el tipo de cambio oficial por debajo de los $1.400. En total, durante la semana, el BCRA ha acumulado compras por u$s770 millones, lo que eleva el saldo positivo anual a u$s8.847 millones.

El dólar mayorista, por su parte, cerró en $1.389,5, lo que representa una caída de $7,5 o un 0,54% en comparación con la jornada anterior. Esta baja se produce en un contexto donde el tipo de cambio oficial se aleja del límite superior de la banda cambiaria, que se sitúa en $1.742,24, marcando una diferencia del 25,4%. Este fenómeno es el resultado de la intensa liquidación de divisas del agro, que ha permitido al BCRA acumular reservas en un momento crítico del año.

Desde GMA Capital, se destaca que el ingreso de divisas por parte del sector agroexportador y las colocaciones de deuda han sido fundamentales para contener el tipo de cambio. En el primer cuatrimestre de 2026, se reportaron ingresos de u$s7.760 millones por la cosecha y u$s4.815 millones por emisiones de deuda. Este flujo de capital ha permitido al BCRA mantener una política de acumulación de reservas, lo que es crucial para la estabilidad económica del país.

Sin embargo, los analistas advierten sobre la necesidad de monitorear la capacidad del BCRA para mantener esta acumulación de reservas una vez que la liquidación del agro comience a disminuir. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, ha reconocido que la recuperación de la demanda de dinero está avanzando más lentamente de lo esperado, lo que podría complicar la situación en el segundo semestre, cuando históricamente se incrementa la demanda de cobertura cambiaria. Las tasas de interés en pesos, que se sitúan en 22,75% para la TAMAR y 21% para la BADLAR, también están bajo la lupa, ya que deben ajustarse a las expectativas de inflación para ser efectivas.

En el mercado cambiario minorista, el dólar oficial cerró en $1.420, con una caída de $10, mientras que en el segmento financiero, el dólar MEP y el contado con liquidación (CCL) también experimentaron descensos. El dólar blue, por su parte, se ubicó en $1.425. La calma actual en el mercado podría verse afectada por la disminución de la oferta de divisas en los próximos meses, lo que podría generar presiones sobre el tipo de cambio y la estabilidad financiera del país.

A medida que se avanza hacia el segundo semestre, será crucial observar cómo el BCRA maneja su posición externa y si puede sostener la acumulación de reservas. La estrategia del Gobierno se centra en aprovechar la ventana de ingreso estacional de dólares, pero las incertidumbres sobre la demanda de pesos y la capacidad del BCRA para mantener la estabilidad financiera persisten. Los próximos meses serán decisivos para determinar si se logra una recuperación sostenida en la economía argentina.