La icónica empresa brasileña Estrela, conocida por su famosa muñeca Susi, ha solicitado recuperación judicial en un momento en que el mercado de juguetes en Brasil está en auge, alcanzando un volumen de ventas de R$ 10,39 mil millones en 2025, un incremento del 1,86% respecto al año anterior. Sin embargo, este crecimiento no se traduce en beneficios para las marcas tradicionales, que enfrentan una feroz competencia de productos importados y plataformas digitales. La situación de Estrela es un reflejo de un sector que, a pesar de su crecimiento, está sufriendo una transformación que deja atrás a los fabricantes nacionales.

La compañía acumuló pérdidas de R$ 24,3 millones en 2024 y, a pesar de un acuerdo con la Procuraduría General de la Fazenda Nacional que redujo su deuda tributaria de R$ 747,9 millones a R$ 72,4 millones, no logró estabilizar su situación financiera. El aumento del costo del capital, la restricción de crédito y el cambio en los hábitos de consumo hacia alternativas digitales han impactado gravemente su estructura financiera. En este contexto, la empresa se ve obligada a replantear su modelo de negocio en un mercado que ha cambiado drásticamente en los últimos años.

El sector de juguetes en Brasil ha visto un crecimiento acumulado del 36% desde 2020, con segmentos como los juegos de mesa y cartas, así como los bloques de construcción, liderando este crecimiento con incrementos del 16% y 17% respectivamente en 2025. Sin embargo, la mayor parte de este crecimiento ha beneficiado a productos importados, que representaron el 75,8% de las ventas de juguetes en Brasil el año pasado. Esto ha dejado a las marcas nacionales, como Estrela, en una posición desfavorable, ya que deben lidiar con márgenes estrechos y costos de producción más altos.

La situación de Estrela no es única; otras marcas históricas como Gulliver también han enfrentado desafíos similares, estando en recuperación judicial desde 2017. La presión de la competencia internacional, especialmente de productos chinos, ha llevado al cierre de numerosas fábricas en el país, lo que ha resultado en la pérdida de miles de empleos. La historia de Estrela, que fue una de las principales fabricantes de juguetes en Brasil desde su fundación en 1937, refleja la lucha de las empresas locales por adaptarse a un mercado que se ha vuelto cada vez más globalizado y competitivo.

Para los inversores, la situación de Estrela plantea preguntas sobre la viabilidad de las marcas tradicionales en un mercado que parece favorecer a los importadores y a las plataformas digitales. La incapacidad de la empresa para escalar su producción durante períodos críticos, como la temporada navideña, ha comprometido sus resultados financieros. A medida que el sector continúa evolucionando, será crucial observar cómo las marcas nacionales se adaptan a estos cambios y si logran recuperar su cuota de mercado frente a la creciente competencia internacional. Las proyecciones para 2026 incluyen 1.740 lanzamientos de nuevos productos, lo que podría ofrecer oportunidades para aquellas empresas que logren innovar y captar la atención de los consumidores.