Los contratos de mini-índice (WINM26), con vencimiento en junio, cerraron la sesión del 20 de mayo con un incremento del 1,17%, alcanzando los 178.650 puntos. Este repunte se produce tras una serie de caídas significativas en las semanas anteriores. La recuperación del mini-índice estuvo alineada con el comportamiento del Ibovespa, que registró su mayor aumento diario desde principios de abril. Este optimismo en el mercado se vio impulsado por la mejora del clima global, en parte gracias a las expectativas de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, así como la reabertura parcial del Estrecho de Ormuz, lo que ha aliviado la presión sobre los precios del petróleo y ha fomentado un mayor apetito por el riesgo en los mercados internacionales.

En Brasil, el mini-índice recibió un impulso adicional por el desempeño positivo de los bancos, las acciones de Vale (VALE3) y del sector minorista. Sin embargo, el rendimiento de Petrobras (PETR4) limitó las ganancias más amplias, ya que la caída en los precios del petróleo afectó su cotización. Esta dinámica resalta la interconexión entre el mercado local y los factores externos, donde el flujo de capital y el comportamiento de las materias primas juegan un papel crucial en la dirección del índice. Los traders de mini-índice deben estar atentos a estos factores, ya que el escenario sigue siendo volátil y dependiente de las condiciones externas.

Desde una perspectiva técnica, el gráfico de 15 minutos indica que, a pesar de la sesión positiva, el mini-índice perdió fuerza hacia el final del día, devolviendo parte de las ganancias y cerrando por debajo de las medias móviles de 9 y 21 períodos. Este comportamiento sugiere que, aunque hay un intento de recuperación, el flujo comprador enfrenta dificultades para sostener el movimiento ascendente. Para que la tendencia alcista continúe, será necesario que el índice rompa la resistencia en 178.970/179.375. Si logra superar esta área, podría buscar niveles más altos en 179.945/180.385, con un objetivo más ambicioso en 180.815/181.550.

Por otro lado, si se reanuda la presión vendedora, la pérdida del soporte en 178.455/177.720 podría acelerar las caídas hacia 176.635/175.650, con un objetivo más prolongado en 175.200/174.670. En el gráfico diario, la tendencia a corto plazo sigue siendo bajista, a pesar del reciente repunte, ya que el índice continúa operando por debajo de las medias móviles de 9 y 21 períodos, lo que mantiene un sesgo vendedor predominante. El índice de fuerza relativa (IFR) se encuentra en 34,59, cerca de la zona de sobreventa, lo que podría favorecer un repunte técnico, aunque la estructura principal sigue siendo frágil.

A medida que se avanza hacia el final de mayo, es importante que los inversores mantengan un enfoque cauteloso. La superación de la resistencia en 179.945/184.090 sería un indicativo de una recuperación más sólida, con proyecciones posteriores que podrían alcanzar 188.255/192.600. Sin embargo, la pérdida de la zona de 175.200/171.780 podría reactivar el movimiento vendedor, llevando el índice hacia niveles de 170.470/168.870. La atención también debe centrarse en los datos económicos que se publiquen en las próximas semanas, así como en las decisiones del Federal Reserve, que podrían influir en el comportamiento de los mercados.

En resumen, el mini-índice muestra signos de recuperación, pero el contexto sigue siendo incierto y volátil. Los inversores deben estar preparados para reaccionar ante cambios en el flujo de capital y en las condiciones del mercado global, especialmente en relación con las materias primas y las políticas monetarias de Estados Unidos.