El subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo, anunció el lanzamiento de un programa destinado a incorporar potencia térmica modular en nodos críticos de la red de transmisión eléctrica. Esta medida busca atender la creciente demanda de potencia firme por parte de las distribuidoras, especialmente en áreas con alta vulnerabilidad operativa durante picos estacionales de consumo. Además, se confirmó la inminente licitación para la concesión de la obra pública AMBA I, que se desarrollará bajo un esquema de financiamiento privado, lo que representa un avance significativo en la modernización del sistema eléctrico argentino.

La apertura de la conferencia regional Adelatam 2026, que se lleva a cabo en Buenos Aires, ha reunido a reguladores, distribuidoras, inversores y proveedores tecnológicos para discutir la modernización de la infraestructura eléctrica en América Latina. Sanfilippo destacó que la incorporación de nueva generación termoeléctrica es crucial para mejorar la confiabilidad del sistema y mitigar los problemas que enfrentan las distribuidoras en momentos de alta demanda. La Secretaría de Energía está trabajando en propuestas específicas para la instalación de generación térmica en nodos previamente identificados por Cammesa, la compañía administradora del mercado mayorista eléctrico.

El subsecretario también mencionó que la normalización del flujo de fondos hacia Cammesa es esencial para garantizar la viabilidad de futuras inversiones en infraestructura. Al llegar a la gestión, las distribuidoras solo pagaban el 37% del costo de la energía, mientras que actualmente ese porcentaje ha superado el 97%. Esta mejora en la recaudación es un indicativo de la necesidad de un sistema más eficiente y sostenible, que permita a las distribuidoras planificar a largo plazo y asegurar su rentabilidad.

El plan del gobierno incluye la implementación del decreto 450, que busca eliminar distorsiones regulatorias acumuladas en las últimas dos décadas. Esto permitirá establecer un sistema que fortalezca los mercados de energía y potencia, facilitando la contratación entre distribuidoras y generadoras. La política actual de precios también contempla la revisión tarifaria quinquenal, que busca garantizar ingresos estables para las transportistas y distribuidoras, alineando la rentabilidad empresarial con metas de calidad de servicio.

En el corto plazo, la agenda de la Secretaría de Energía se centra en la confiabilidad de la red, incluyendo la recepción de ofertas para un segundo programa de almacenamiento de energía mediante baterías a gran escala. Este programa se extenderá a siete áreas geográficas críticas del interior del país, con el objetivo de instalar 700 MW de potencia de reserva. La modernización del sistema eléctrico dependerá en gran medida del flujo de capitales privados, lo que subraya la importancia de un marco regulatorio claro y atractivo para los inversores.