- Las exportaciones agrícolas en mayo se proyectan en u$s4.500 millones, casi el doble que en meses anteriores.
- La cosecha de soja y maíz se estima en 50 millones y 68 millones de toneladas, respectivamente.
- Los precios de la soja en Chicago han superado los u$s420 por tonelada, un aumento significativo respecto al año pasado.
- Las retenciones a la exportación agrícola podrían generar ingresos fiscales de $1,2 billón, más del doble que en abril.
- A pesar del aumento en las exportaciones, los productores enfrentan altos costos de insumos, afectando sus márgenes de ganancia.
El gobierno argentino celebra un nuevo superávit fiscal, pero la alegría se ve ensombrecida por la caída continua en los ingresos tributarios, que se ha registrado durante nueve meses consecutivos. Esta tendencia preocupante ha llevado a la administración a aplicar medidas drásticas, conocidas como la "motosierra" fiscal, para controlar el gasto. Sin embargo, se vislumbra un cambio significativo en mayo, cuando se espera que la caja de ARCA reciba un impulso considerable gracias a las exportaciones del sector agropecuario.
La disminución en la recaudación tributaria se ha visto influenciada por la baja en las retenciones a la exportación, que han alcanzado mínimos históricos, representando apenas un 3% del total de los ingresos fiscales. Este fenómeno se debe en gran parte al "tax holiday" implementado en septiembre del año pasado, que eliminó temporalmente las retenciones para estimular la liquidación de exportaciones de soja. Aunque esta medida generó un ingreso significativo de más de u$s7.000 millones en un momento crítico, también ha llevado a una caída en las exportaciones en los meses siguientes, debido a la reducción del stock disponible.
A partir de mayo, la situación parece cambiar. Se anticipa una cosecha de 50 millones de toneladas de soja y 68 millones de toneladas de maíz, superando las expectativas iniciales. Los precios de la soja en el mercado de Chicago han repuntado, alcanzando los u$s420 por tonelada, en comparación con un promedio de u$s380 del año anterior. Este aumento en los precios, combinado con la inestabilidad en el mercado global, ha incentivado a los productores a vender, lo que se traduce en un fuerte movimiento exportador, con más de 850.000 camiones ingresando a la zona portuaria de Rosario en lo que va del año.
Se proyecta que en mayo se generen exportaciones por un total de u$s4.500 millones, casi el doble de lo recaudado en meses anteriores y un 50% más que el año pasado. Este incremento en la liquidación de divisas podría ser crucial para la recaudación fiscal, ya que se estima que las retenciones a la exportación agrícola podrían alcanzar aproximadamente $1,2 billón, más del doble que en abril, lo que podría revertir la tendencia declinante en los ingresos fiscales.
Sin embargo, a pesar de este optimismo, los productores continúan expresando su descontento por la carga impositiva. Aunque la tasa de retención para la soja ha bajado al 24%, los costos de producción han aumentado significativamente, especialmente debido al alza en los precios de los fertilizantes. Esto ha llevado a que los márgenes de ganancia se vean cada vez más presionados, lo que podría afectar la disposición de los productores a invertir en futuras cosechas. En este contexto, es fundamental observar cómo el gobierno manejará la presión fiscal y las demandas del sector agropecuario en los próximos meses, especialmente con las elecciones legislativas a la vista.
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