- La inflación en el Reino Unido cayó a 2.8% en abril, desde 3.3% en marzo.
- El descenso se debe a un tope en los precios de la energía y a la disminución de tarifas por parte del gobierno.
- El Banco de Inglaterra podría aumentar las tasas de interés en 25 puntos básicos en julio, llevándolas a 4%.
- La tasa de desempleo en el Reino Unido alcanzó el 5% en los últimos tres meses hasta marzo, un aumento desde el 4.9% en febrero.
- Se espera que el Comité de Política Monetaria mantenga las tasas en su reunión del 18 de junio debido a la incertidumbre sobre la inflación futura.
La inflación en el Reino Unido se redujo a 2.8% en abril, según datos preliminares de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS). Este descenso fue anticipado por economistas, quienes esperaban que la tasa cayera a 3% desde el 3.3% de marzo, gracias en parte a un tope en los precios de la energía implementado por el regulador energético Ofgem desde el 1 de abril. Sin embargo, se prevé que esta desaceleración sea temporal, ya que los precios de la energía continúan aumentando debido a la guerra en Irán.
El economista jefe de la ONS, Grant Fitzner, destacó que la caída en la inflación anual fue impulsada por la disminución en los precios de electricidad y gas, facilitada por un paquete de apoyo del gobierno que redujo las tarifas variables y fijas. Además, la baja en los precios globales de energía antes del conflicto en Medio Oriente contribuyó a esta reducción. A pesar de esto, el aumento en los costos de combustible y ropa contrarrestó parcialmente la caída, lo que sugiere que la presión inflacionaria podría no haber terminado.
La presión sobre el gobierno británico ha aumentado, ya que se le critica por no hacer lo suficiente para mitigar los costos energéticos, siendo el Reino Unido un importador neto de energía. La ministra de Hacienda, Rachel Reeves, se espera que anuncie reformas significativas que otorguen al parlamento la autoridad para aprobar proyectos energéticos críticos. Esto podría tener implicaciones para el mercado energético y la política fiscal en el futuro cercano.
El Banco de Inglaterra (BoE) está monitoreando de cerca los aumentos de precios y los efectos de segunda ronda, como las demandas de salarios más altos por parte de los trabajadores. Actualmente, el mercado anticipa un aumento de 25 puntos básicos en la reunión de julio, llevando la tasa de interés a 4%. Sin embargo, el BoE es consciente del impacto que un aumento en las tasas podría tener en una economía ya frágil, especialmente con un crecimiento débil y un aumento en la tasa de desempleo al 5% en los últimos tres meses hasta marzo.
A medida que el BoE busca equilibrar las necesidades y riesgos que enfrenta el Reino Unido, se espera que el Comité de Política Monetaria decida mantener las tasas en su próxima reunión del 18 de junio. Esto se debe a la incertidumbre sobre si la inflación volverá a aumentar, especialmente si los trabajadores comienzan a exigir salarios más altos. La situación actual sugiere que el BoE podría adoptar un enfoque cauteloso, aunque se espera que mantenga un discurso agresivo en su política monetaria para abordar la inflación en el futuro cercano.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.