El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el martes una orden ejecutiva que busca revisar las barreras que podrían estar limitando la innovación en el sector fintech y el acceso de estas empresas a servicios bancarios y de pago. Esta iniciativa se enmarca en un contexto donde las fintechs y las empresas de criptomonedas han enfrentado dificultades significativas para acceder a la infraestructura bancaria, lo que ha generado un debate sobre la regulación y el futuro de estas tecnologías en el sistema financiero estadounidense.

La orden ejecutiva instruye a la Junta de la Reserva Federal a evaluar el marco legal, regulatorio y de políticas que rige el acceso de las fintechs y las empresas de criptomonedas a los sistemas de pago de la Reserva Federal. En un plazo de 120 días, se espera que se presente un informe que analice las opciones para expandir dicho acceso, siempre bajo los requisitos de gestión de riesgos apropiados. Este movimiento es significativo, ya que el acceso a los sistemas de pago del Fed es crucial para la operativa de las fintechs, facilitando la transferencia de dinero y reduciendo la dependencia de bancos intermediarios.

Históricamente, las fintechs han enfrentado lo que se ha denominado “Operation Chokepoint 2.0”, donde muchas de estas empresas han sido despojadas de sus servicios bancarios debido a presiones regulatorias. Un estudio del Cato Institute reveló que la mayoría de los casos de debanking en EE. UU. fueron resultado de presiones gubernamentales, más que de políticas individuales de los bancos. Esto ha llevado a un entorno donde la innovación en el sector financiero se ve obstaculizada, lo que contrasta con el papel de liderazgo que EE. UU. ha tenido en la innovación financiera a nivel global.

La revisión también incluye un análisis de las regulaciones existentes que podrían ser modificadas para facilitar la entrada de fintechs en asociaciones con instituciones reguladas a nivel federal, como cooperativas de crédito y asesores de inversiones. La posibilidad de que estas empresas obtengan licencias bancarias o de seguros de depósitos podría abrir nuevas oportunidades en el mercado, permitiendo una mayor competencia y potencialmente mejores servicios para los consumidores.

Para los inversores, este desarrollo es crucial, ya que podría transformar el panorama de las fintechs en EE. UU. y, por extensión, en otros mercados, incluyendo América Latina. La expansión del acceso a los sistemas de pago podría resultar en un aumento en la adopción de tecnologías financieras, lo que a su vez podría impulsar el valor de las empresas en este sector. Los próximos 90 días serán fundamentales para observar cómo se desarrollan estas revisiones y qué cambios regulatorios se implementan.

En el futuro, es importante monitorear la respuesta de los reguladores y el impacto que estas decisiones tendrán en el ecosistema fintech. La presentación del informe por parte de la Reserva Federal y las acciones subsiguientes serán clave para entender la dirección que tomará la regulación en este sector. Además, la reacción del mercado y la adopción de nuevas tecnologías por parte de los consumidores serán indicadores importantes a seguir en los próximos meses.