Recientemente, la Oficina de Ética del Gobierno de EE. UU. publicó dos formularios OGE 278-T que revelan la actividad de corretaje del presidente Donald Trump entre enero y marzo de 2026. Estos documentos muestran que se realizaron 3.642 transacciones, lo que equivale a aproximadamente 60 operaciones diarias, con un volumen acumulado que oscila entre 220 y 750 millones de dólares. A pesar de que la organización de Trump afirma que las instituciones de terceros tienen la "autoridad exclusiva" sobre las operaciones y que los activos están en un fideicomiso administrado por sus hijos, la revelación de estas transacciones ofrece una visión interesante sobre las tendencias del mercado.

Entre las posiciones más destacadas se encuentran inversiones en empresas del sector de inteligencia artificial (IA) y semiconductores, como Broadcom, Synopsys, Cadence Design Systems y Texas Instruments. Estas compañías son fundamentales en la cadena de suministro de IA, beneficiándose del aumento del gasto en infraestructura de IA, independientemente de qué modelo de negocio prevalezca. Por ejemplo, Broadcom reportó ingresos de 8.4 mil millones de dólares en semiconductores para IA en el último trimestre, lo que representa un aumento del 106% interanual. La gestión de la empresa prevé un crecimiento continuo, con proyecciones de 10.7 mil millones de dólares para el segundo trimestre.

Además, el movimiento más llamativo fue la compra de acciones de Dell Technologies, que se adquirieron en un rango de 1 a 5 millones de dólares. Esta acción se destacó aún más cuando, durante un evento en la Casa Blanca, Trump instó al público a "comprar un Dell", lo que provocó un aumento del 14.6% en el precio de la acción en un solo día. Dell ha visto un incremento del 107% en su valor hasta la fecha, y se espera que sus ganancias se anuncien el 28 de mayo. Este tipo de respaldo presidencial puede tener un impacto significativo en el rendimiento de las acciones, lo que plantea preguntas sobre la relación entre la política y el mercado.

La revelación de estas transacciones también incluye posiciones en empresas como Intel, Palantir y Robinhood, todas con vínculos directos con el gobierno federal. Intel, por ejemplo, tiene una participación del 9.9% del gobierno de EE. UU., que se adquirió en agosto de 2025 y ahora tiene un valor superior a 41 mil millones de dólares. Palantir, uno de los principales contratistas de software del Pentágono, reportó un aumento del 66% en los ingresos provenientes del gobierno en el último trimestre. Estos vínculos pueden llevar a un aumento en el precio de las acciones, pero también pueden atraer el escrutinio del Congreso, lo que podría afectar negativamente a las empresas involucradas.

Para los inversores, el análisis de estas transacciones sugiere que la inversión en la cadena de suministro de IA puede ser más prometedora que en las grandes empresas tecnológicas que dominan los titulares. Las empresas como Broadcom, Synopsys y Cadence tienen una base de clientes sólida y un crecimiento sostenido en sus ingresos. Además, los ETFs de semiconductores como SOXX o SMH pueden ofrecer una forma diversificada de acceder a estas oportunidades sin el riesgo asociado a la política. A medida que se acerca la temporada de ganancias, con Dell reportando el 28 de mayo y Broadcom el 3 de junio, los resultados financieros serán cruciales para determinar el rumbo de estas acciones en el futuro.