Google (NASDAQ: GOOG) ha sorprendido al mercado con un impresionante informe de ganancias para el primer trimestre de 2026, reportando un beneficio por acción (EPS) que superó las expectativas en un 94.1% y unos ingresos de $109.9 mil millones, lo que representa un aumento del 22% en comparación con el año anterior. Este crecimiento se ve impulsado en gran medida por el rendimiento de Google Cloud, que experimentó un aumento del 63% en sus ingresos, alcanzando los $20 mil millones. Además, el backlog de Google Cloud casi se duplicó, alcanzando los $462 mil millones, lo que sugiere un potencial significativo para convertir una parte sustancial de este backlog en ingresos en los próximos dos años.

El crecimiento de Google en el sector de la nube es notable, especialmente considerando que los márgenes operativos de esta división se expandieron del 17.8% al 32.9%. Esto indica no solo un aumento en la demanda de sus servicios, sino también una mejora en la eficiencia operativa. La compañía ha logrado monetizar sus consultas de búsqueda de manera más efectiva, con un aumento en la relevancia de los anuncios del 10%. Además, Waymo, la división de vehículos autónomos de Google, ha alcanzado las 500,000 viajes autónomos por semana, lo que resalta el avance en la tecnología de conducción autónoma.

A pesar de estos resultados positivos, el mercado se pregunta si Google ha alcanzado su máximo potencial. Actualmente, las acciones de Google se cotizan a $397.17, con un objetivo de precio de $473.24 establecido por 24/7 Wall St., lo que implica un potencial de crecimiento del 19.15% en los próximos 12 meses. Sin embargo, la valoración actual de Google, con un múltiplo de 30 veces el P/E trailing y 28 veces el forward, sugiere que no hay margen para errores en los próximos reportes. Las acciones han subido un 9.97% tras el anuncio de ganancias y se encuentran a solo un 5% de su máximo histórico de $399.93.

Los analistas son optimistas, con 60 recomendaciones de compra y ninguna de venta entre 66 analistas. Sin embargo, el riesgo de capital es significativo, ya que se espera que los gastos de capital (CapEx) alcancen entre $180 mil millones y $190 mil millones en 2026, lo que podría afectar el flujo de caja libre, que cayó un 46.63% interanual en el primer trimestre. La incertidumbre también proviene de la investigación sobre el uso de energía en los centros de datos de IA y un posible retiro de 3,791 robotaxis de Waymo, lo que podría afectar la percepción del mercado sobre la sostenibilidad del crecimiento de Google.

En cuanto a la perspectiva futura, los inversores deben estar atentos a los resultados del segundo trimestre, donde se espera que el crecimiento de Google Cloud se mantenga por encima del 50%. Si esto se logra, podría reforzar la tesis de inversión en torno a Google. Por otro lado, si los gastos de capital superan los $250 mil millones en 2027 sin una conversión de backlog correspondiente, la situación podría volverse desfavorable. Las proyecciones de precios para los próximos años sugieren un crecimiento continuo, con un objetivo de $528 para 2027 y $683 para 2030, siempre que Google continúe defendiendo su participación en el mercado de búsqueda y convierta su backlog de nube en ingresos.

En resumen, el desempeño de Google en el primer trimestre de 2026 ha sido excepcional, pero los inversores deben considerar tanto las oportunidades como los riesgos asociados con su crecimiento continuo. La evolución de su capacidad para monetizar la nube y la búsqueda, así como la gestión de sus gastos de capital, serán factores críticos a seguir en los próximos meses.