A pesar de que Vaca Muerta ha alcanzado niveles históricos de producción de petróleo y gas, las pequeñas y medianas empresas (pymes) de Añelo han expresado su preocupación por la falta de derrame económico en la región. La Cámara de Empresas, Industria y Servicios de Añelo (CEISA) ha señalado que, aunque la producción de petróleo en Neuquén supera los 610 mil barriles diarios y más del 95% del crudo del país proviene de esta cuenca, el impacto en la economía local es limitado. En gas, la extracción también es significativa, superando los 101 millones de metros cúbicos diarios, lo que coloca a la región en una posición competitiva a nivel internacional. Sin embargo, las pymes locales están enfrentando una 'parálisis laboral' en la cadena de proveedores, lo que ha llevado a la convocatoria de una cumbre urgente para discutir la situación.

La cumbre, que se llevará a cabo en el Hotel Shale, reunirá a representantes de cámaras empresariales, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) y autoridades locales. El objetivo es buscar respuestas ante la caída de la actividad y la menor demanda de servicios. A pesar del crecimiento del sector energético, CEISA ha advertido que no ha habido un incremento proporcional en la contratación de empresas locales, lo que ha generado una desconexión entre los indicadores macroeconómicos y la realidad de las pymes en la región. Esta situación se agrava por la competencia desleal que enfrentan las empresas locales frente a compañías de otras provincias que ingresan a la cuenca con estructuras de costos más bajas.

El diagnóstico empresarial indica que esta dinámica está desplazando a las firmas neuquinas en contrataciones relacionadas con obras, servicios y logística. Los empresarios locales han señalado que las diferencias en costos laborales, la presión impositiva y las exigencias regulatorias han creado un entorno de competencia desigual. Además, se ha cuestionado la falta de información sobre los planes de contratación de las operadoras, lo que dificulta la planificación e inversión de las pymes regionales. Este contexto ha llevado a un creciente descontento entre los empresarios locales, quienes también critican la entrada de empresas foráneas que operan sin suficientes mecanismos de control, afectando así las oportunidades laborales en la región.

Frente a esta problemática, las pymes han solicitado a los gobiernos provincial y municipal la implementación de incentivos fiscales, la reducción de tasas y herramientas de promoción para proveedores locales. Estas medidas buscan equilibrar las condiciones de competencia y permitir que las empresas radicadas en la región puedan participar en los proyectos energéticos. Además, han reclamado a las operadoras mayor transparencia en sus programas de abastecimiento y planificación de obras, lo que facilitaría la inclusión de empresas locales en el proceso de contratación. La cumbre en Añelo se presenta como una oportunidad crucial para encauzar el conflicto y abrir un canal de negociación entre el sector público, privado y gremial.

Para las cámaras empresarias, el desafío no solo radica en mantener el nivel de producción de Vaca Muerta, sino en asegurar que el crecimiento del sector energético se traduzca en un desarrollo económico real para la región. La situación actual plantea interrogantes sobre cómo se podrá lograr un equilibrio entre el crecimiento del sector energético y el bienestar de las comunidades locales. A medida que se desarrollen las negociaciones y se implementen posibles soluciones, será fundamental monitorear la evolución de la actividad económica en Añelo y su impacto en las pymes locales, así como la respuesta de las operadoras a las demandas planteadas por los empresarios de la región.