Kevin Warsh está a punto de asumir como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, un evento que genera expectativas sobre la dirección de la política monetaria en el país. La confirmación de Warsh por parte del Senado se produjo en un contexto de tensiones entre el presidente Donald Trump y el anterior presidente de la Fed, Jerome Powell, quien fue objeto de críticas por no reducir las tasas de interés. La incertidumbre sobre la independencia de la Fed se ha intensificado, ya que Trump ha expresado su deseo de que Warsh implemente recortes en las tasas de interés, lo que podría influir en la economía estadounidense y, por ende, en los mercados globales.

Las probabilidades de que la Reserva Federal baje las tasas de interés antes de 2027 se han reducido significativamente, pasando del 96% en febrero al 38.2% en la actualidad, según plataformas de predicción de mercado. En contraste, el CME FedWatch muestra una probabilidad del 98.8% de que las tasas se mantengan sin cambios, actualmente entre 3.50% y 3.75%, hasta finales de junio. Esto sugiere que, a pesar de las presiones políticas, el enfoque de la Fed podría seguir siendo cauteloso, priorizando la estabilidad económica sobre los deseos del presidente.