La actividad económica de Brasil mostró un crecimiento del 1,3% en el primer trimestre de 2026, a pesar de haber registrado una caída del 0,7% en marzo, según datos del Banco Central. Este descenso mensual fue más pronunciado de lo esperado, ya que las proyecciones indicaban una contracción del 0,2%. Este resultado marca el primer retroceso mensual en lo que va del año y el más significativo desde mayo de 2025.

A pesar de la caída en marzo, el Índice de Actividad Económica (IBC-Br), que actúa como un indicador anticipado del PIB, reveló que la economía brasileña tuvo un desempeño robusto en los primeros meses del año, impulsado principalmente por el consumo. El mercado laboral se mantuvo resiliente y los recientes estímulos fiscales contribuyeron a sostener la demanda interna. En comparación con el cuarto trimestre de 2025, el crecimiento del 1,3% en el primer trimestre sugiere que la economía se está recuperando, aunque lentamente, después de un crecimiento de solo 0,1% en el último trimestre del año anterior.

El mes de marzo estuvo marcado por un aumento en la incertidumbre geopolítica debido a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzó a finales de febrero. Este conflicto provocó un cierre del estrecho de Hormuz y un aumento en los precios del petróleo, que pasaron de 72 a 110 dólares por barril. Este incremento en los costos energéticos ha generado preocupaciones sobre la inflación global, que ya se reflejó en el Índice de Precios al Consumidor (IPCA) de Brasil, que aumentó un 0,88% en marzo, impulsado por los precios de transporte y alimentos.

El Banco Central de Brasil decidió reducir la tasa de interés básica en 0,25 puntos porcentuales a 14,5% a finales de abril, aunque advirtió que se requiere cautela para ajustar la política monetaria en función de nuevos datos. En marzo, se observaron caídas en la actividad económica en varios sectores, con una disminución del 0,2% en la agropecuaria y la industria, y del 0,8% en los servicios. Sin embargo, el sector de servicios experimentó su mayor caída desde noviembre de 2024, con un descenso del 1,2%, mientras que la producción industrial mostró un crecimiento marginal del 0,1%.

Las ventas minoristas, por otro lado, continuaron su tendencia positiva, creciendo un 0,5% en marzo, marcando el tercer mes consecutivo de aumento y estableciendo un nuevo récord histórico. En el primer trimestre, la industria creció un 1,3%, mientras que tanto la agropecuaria como los servicios avanzaron un 1,0%. Este crecimiento se atribuye a factores estacionales y a un aumento en el consumo familiar, impulsado por el aumento del salario mínimo y la implementación de exenciones fiscales.

En comparación con marzo del año anterior, el IBC-Br mostró un aumento del 3,1%, y en los últimos 12 meses, el crecimiento acumulado fue del 1,8%. Las proyecciones del mercado para el crecimiento del PIB en 2026 se sitúan en un 1,85%, con una leve disminución esperada para 2027, que se proyecta en un 1,77%. Los datos del IBC-Br se construyen a partir de índices representativos de la producción en la agropecuaria, la industria y los servicios, así como del volumen de impuestos sobre la producción.