El 15 de mayo, el dólar en Perú cerró en S/ 3.436, marcando un incremento respecto al cierre anterior de S/ 3.424. Este aumento se produce en un contexto de moderación de la inflación en Estados Unidos y la expectativa de políticas monetarias menos agresivas por parte de la Reserva Federal. La cotización del dólar ha mostrado un aumento acumulado del 2.16% en lo que va del año, en comparación con su última cotización de 2025, que fue de S/ 3.364. Este comportamiento del tipo de cambio refleja la influencia de factores externos en la economía peruana, así como la incertidumbre política generada por las elecciones generales de 2026.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) finalizó el conteo de votos y anunció que Keiko Fujimori lidera la contienda con un 17.181% de los votos válidos, mientras que Roberto Sánchez de Juntos por el Perú obtuvo un 12.031%. La diferencia entre el segundo y tercer lugar fue de solo 21,210 votos, lo que indica una contienda electoral muy reñida. Este resultado podría generar volatilidad en el tipo de cambio si se perciben riesgos políticos que afecten la estabilidad económica del país. Además, el mercado paralelo muestra un comportamiento similar, con el dólar comprándose a S/ 3.420 y vendiéndose a S/ 3.445.

En el contexto regional, el dólar presenta un comportamiento mixto en América Latina. Mientras que en Perú se observa un aumento, en otros países como México, la moneda local se fortalece frente al dólar. Este fenómeno puede ser atribuido a la moderación de la inflación en EE. UU., que ha llevado a una expectativa de políticas monetarias más suaves por parte de la Reserva Federal. Los analistas sugieren que este entorno podría influir en la dirección de las divisas en la región, afectando la competitividad de las exportaciones peruanas.

Para los inversores, el aumento del dólar en Perú podría tener implicancias significativas. Un tipo de cambio más alto puede encarecer las importaciones, lo que podría llevar a un aumento en la inflación local. Esto es especialmente relevante para los consumidores y empresas que dependen de insumos importados. Además, la incertidumbre política podría llevar a una mayor volatilidad en el mercado de divisas, lo que obligaría a los inversores a estar atentos a los desarrollos políticos y económicos en el país.

A futuro, es crucial monitorear la evolución de las encuestas y la percepción del electorado hacia los candidatos que avanzan a la segunda vuelta. Las elecciones presidenciales de 2026 podrían tener un impacto significativo en la dirección del tipo de cambio y en la confianza del inversor. Asimismo, se espera que la Reserva Federal tome decisiones sobre las tasas de interés en sus próximas reuniones, lo que también influirá en el comportamiento del dólar en la región. Los próximos meses serán determinantes para evaluar el impacto de estos factores en la economía peruana y en el tipo de cambio.