El presidente Javier Milei anunció que la inflación en abril se desaceleró al 2,6%, lo que representa una mejora significativa en comparación con los meses anteriores. Sin embargo, Milei enfatizó que la lucha contra la inflación no ha terminado, afirmando que el único dato que realmente ofrecería alivio sería una inflación de cero. Durante una entrevista en el canal de streaming Neura, el mandatario destacó que la aceleración inflacionaria del segundo semestre de 2025 fue resultado de un 'ataque especulativo' sobre el peso y de intentos de la política de 'romper el equilibrio fiscal'.

El IPC acumuló un 12,3% en lo que va del año y un 32,4% interanual. Entre los rubros que más aumentaron se encuentran Transporte, con un incremento del 4,4%, y Educación, que subió un 4,2%. Por otro lado, los alimentos y bebidas no alcohólicas solo aumentaron un 1,5%. Esta situación sugiere que, si se superan algunos shocks estacionales y aumentos puntuales, la inflación podría acercarse al 1% mensual hacia fin de año, lo que sería un avance significativo para la economía argentina.

Milei también hizo hincapié en que el tipo de cambio debería estar alrededor de $1.100 si el Banco Central no hubiera intervenido en el mercado comprando divisas. Según sus declaraciones, la demanda de dinero se está recuperando, pasando de tasas de interés del 200% a un 22%, lo que ha llevado a una caída en el tipo de cambio. Esta intervención del Banco Central, que implicó la compra de USD 8.000 millones, ha sido clave para estabilizar la moneda, aunque Milei advierte que la situación sigue siendo delicada.

Para los inversores, la caída en la tasa de interés y la estabilización del tipo de cambio podrían ofrecer oportunidades en el mercado de divisas. Sin embargo, la inflación sigue siendo un riesgo latente que podría afectar la confianza de los consumidores y la inversión. La situación económica en Argentina está intrínsecamente ligada a la percepción del riesgo país, que ha fluctuado significativamente en los últimos meses, y cualquier cambio en la política económica podría tener repercusiones en el tipo de cambio y en los activos financieros.

A futuro, será crucial monitorear la evolución de la inflación y las decisiones del Banco Central en relación a las tasas de interés. La próxima publicación del IPC será un indicador clave para evaluar si la tendencia a la baja se mantiene. Además, la reacción del mercado ante las políticas económicas de Milei y su equipo será determinante para la estabilidad del peso argentino y el clima de inversión en el país. Los próximos meses serán críticos para observar si se logra mantener la inflación bajo control y si se estabiliza el tipo de cambio en niveles sostenibles.