El dólar oficial mayorista experimentó un leve aumento de $6,75, lo que representa un 0,49%, cerrando en $1391,89. Este incremento se produce tras dos jornadas de bajas, a pesar de las positivas liquidaciones del sector agropecuario. Por su parte, el riesgo país también mostró un ascenso, sumando seis unidades y cerrando en 517 puntos básicos, lo que marca un aumento del 1,2% en comparación con la jornada anterior.

En el mercado de divisas, la cotización del dólar minorista en el Banco Nación se ubicó en $1410, lo que implica un incremento de $5 respecto a su apertura. En otros bancos, el precio promedio del dólar minorista alcanzó los $1412,45, según el relevamiento diario del Banco Central (BCRA). Además, los dólares financieros también mostraron una tendencia al alza, con el dólar MEP cotizando a $1424,96, un 0,4% más que el día anterior, y el contado con liquidación (CCL) aumentando un 0,3% hasta los $1480,58.

El dólar blue, que se negocia en el mercado informal, se ubicó en $1420, lo que representa un aumento de $5 respecto al día anterior. Este movimiento en el tipo de cambio se produce en un contexto de expectativa en el mercado local, donde se está a la espera de la licitación de bonos y del dato de inflación minorista de abril, que se dará a conocer el jueves. La licitación será un punto clave para observar cómo el Tesoro logra extender plazos, un aspecto que ha sido relevante en colocaciones anteriores.

El riesgo país, que ha mantenido una tendencia alcista tras perforar la barrera de los 500 puntos básicos, acumula en lo que va del mes una caída del 8,8%. Sin embargo, la reciente subida podría generar inquietudes entre los inversores, especialmente en un contexto donde los bonos soberanos han operado en su mayoría en rojo, con caídas de hasta el 1% en títulos como el AE38D y AL41D. El S&P Merval también retrocedió un 1,8%, cerrando en 2.743.404,47 unidades, con acciones como Transener y Edenor cayendo un 3,6%.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la licitación de bonos y al dato de inflación que se publicará el jueves. La inflación se espera que muestre una desaceleración después del 3,4% registrado en marzo, aunque es fundamental considerar la inercia y las presiones subyacentes que podrían influir en los precios a largo plazo. Además, el comportamiento del riesgo país y su impacto en los bonos será crucial para evaluar la salud del mercado y las decisiones de inversión en el corto y mediano plazo.