La Petrobras, la principal empresa estatal de petróleo de Brasil, ha anunciado su intención de aumentar la producción de combustibles para mitigar el impacto del aumento de precios del petróleo en el mercado internacional, impulsado por la reciente guerra en el Medio Oriente. La presidenta de la compañía, Magda Chambriard, afirmó que la empresa no contempla cambios abruptos en los precios de los combustibles en Brasil, a pesar de que el barril de petróleo Brent ha superado los 100 dólares, alcanzando picos de hasta 120 dólares. Este aumento en los precios internacionales se ha visto agravado por la tensión en el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo, donde transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo y gas natural.

Desde el inicio del conflicto, que se intensificó a finales de febrero, la oferta de petróleo crudo y sus derivados ha disminuido, lo que ha llevado a un aumento significativo en los precios. En respuesta, el gobierno brasileño ha implementado medidas como la exención de impuestos federales sobre combustibles y subsidios para productores y distribuidores, con el fin de contener la escalada de precios en el mercado interno. A pesar de estas medidas, la Petrobras ha ajustado los precios del diésel y del queroseno de aviación, mientras que la gasolina no ha sufrido cambios, lo que genera incertidumbre sobre futuros aumentos.