Petrobras, la estatal brasileña de petróleo, ha anunciado un aumento del 18% en el precio del querosene de aviación (QAV), lo que se traduce en un incremento de R$ 1 por litro respecto al mes anterior. Este ajuste se produce en un contexto de creciente presión sobre los precios del petróleo a nivel global, impulsada por la guerra en Irán, que comenzó a finales de febrero. Este aumento es significativo, dado que el QAV representa casi la mitad de los costos operativos de las aerolíneas en Brasil.

El precio del QAV es revisado mensualmente por Petrobras, y este ajuste se suma a un aumento previo del 55% en abril. Para mitigar el impacto de este nuevo incremento, la compañía ha decidido permitir a las distribuidoras de combustible que operan en el sector de la aviación comercial la opción de parcelar el aumento en seis pagos, comenzando en julio de 2026. Esta medida busca preservar la demanda y asegurar la estabilidad del mercado aéreo brasileño, que ya enfrenta desafíos significativos debido a la volatilidad de los precios del petróleo.

El contexto geopolítico actual, marcado por la guerra en Irán, ha llevado a un aumento drástico en los precios del petróleo. El barril de Brent, referencia internacional, ha alcanzado precios cercanos a los US$ 120, un aumento de más del 70% en comparación con los US$ 70 que se registraban antes del conflicto. Esta situación ha generado distorsiones en la cadena de suministro de petróleo, afectando no solo a Brasil, sino a mercados globales. La decisión de Petrobras de ajustar los precios de manera mensual busca equilibrar las fluctuaciones del mercado internacional y mantener la competitividad del sector aéreo brasileño.

Las aerolíneas, que ya enfrentan un aumento en sus costos operativos, se verán obligadas a trasladar parte de este incremento a los precios de los pasajes. Según la Asociación Brasileña de Empresas Aéreas (Abear), el QAV representa el 45% de los costos operativos de las aerolíneas. En respuesta a esta situación, el gobierno federal ha implementado medidas como la eliminación temporal de impuestos federales sobre el QAV, que se extenderá hasta el 31 de mayo, así como la posibilidad de acceder a créditos por R$ 9 mil millones para ayudar a las compañías aéreas a enfrentar esta crisis.

A futuro, será crucial observar cómo las aerolíneas brasileñas manejan este aumento en los costos y si las medidas del gobierno son suficientes para mitigar el impacto en los precios de los pasajes. Además, el desarrollo de la situación geopolítica en el Medio Oriente y su efecto sobre los precios del petróleo seguirán siendo factores determinantes para el sector. Las decisiones de Petrobras en cuanto a ajustes de precios y la respuesta del mercado serán clave para entender la dinámica del sector aéreo en Brasil en los próximos meses.