El dólar oficial mayorista se cotiza este lunes a $1.398 para la venta, manteniéndose por debajo de los $1.400, mientras que el dólar oficial minorista se ubica en $1.370 para la compra y $1.420 para la venta en el Banco Nación. Este comportamiento del tipo de cambio se da en un contexto donde el S&P Merval en dólares ha retrocedido un 2,4% en la última jornada, reflejando la presión sobre el mercado local. A su vez, los ADRs en Wall Street también mostraron caídas, aunque los bonos en dólares lograron un leve repunte de hasta el 0,7%, lo que llevó al riesgo país a bajar a 510 puntos básicos.

La inflación acumulada en Argentina se sitúa en un 11,6% y la interanual alcanza el 32,4%, lo que genera un clima de incertidumbre en torno a la estabilidad del tipo de cambio. Este lunes, se espera la publicación del dato de inflación de abril por parte de la Ciudad de Buenos Aires, lo que podría influir en las expectativas del mercado. Además, el Tesoro nacional dará a conocer el menú de instrumentos para la primera licitación de deuda de mayo, un evento que podría atraer la atención de los inversores ante la necesidad de financiamiento del gobierno.

En el ámbito internacional, el conflicto en Medio Oriente ha llevado a un aumento en los precios del petróleo, lo que podría tener repercusiones en la economía argentina, dado su impacto en los costos de importación y en la balanza comercial. A su vez, la calificadora Moody's ha elevado la nota soberana de Argentina, aunque advierte sobre los riesgos políticos y la inflación, lo que añade un matiz de cautela a la mejora en la calificación crediticia.

Los inversores deben estar atentos a la evolución del tipo de cambio y a las decisiones del Banco Central respecto a las tasas de interés y las compras de divisas. El mercado está monitoreando el ritmo de compras del Banco Central y la llegada de divisas del sector agropecuario, que son cruciales para estabilizar el tipo de cambio en el corto plazo. Las expectativas de desinflación lenta y un dólar más estable hacia fin de año, según el REM, podrían influir en las decisiones de inversión en los próximos meses.

A futuro, se espera que la revisión del MSCI en junio sea un evento clave, ya que podría devolver a Argentina a la categoría de “Mercado de Frontera”. Esto podría atraer flujos de capital significativos, pero dependerá de la evolución política y económica en el país. Los inversores deben estar preparados para una posible volatilidad en el corto plazo, especialmente con la publicación de datos económicos relevantes y las decisiones de política monetaria que se avecinan.