Los precios del petróleo experimentaron un aumento significativo este lunes 11 de mayo, con el crudo Brent alcanzando los 104,50 dólares por barril, lo que representa un incremento de 3,21% o 3,25 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) se cotizó a 98,37 dólares por barril, subiendo 3,09% o 2,95 dólares. Este repunte en los precios se produce tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien calificó la respuesta de Irán a una propuesta de paz de Estados Unidos como "inaceptable", lo que ha intensificado las preocupaciones sobre la oferta de petróleo en el contexto de un Estrecho de Ormuz que continúa cerrado en gran medida.

La situación en el mercado del petróleo se ha vuelto extremadamente volátil, con los precios reaccionando de manera aguda a los acontecimientos geopolíticos. La semana pasada, ambos contratos de petróleo sufrieron pérdidas de alrededor del 6%, impulsadas por la esperanza de que el conflicto en la región podría estar llegando a su fin, lo que permitiría la reanudación del tránsito de petróleo a través del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, la reciente escalada de tensiones ha revertido esas expectativas, llevando a los analistas a señalar que el mercado se comporta como una "máquina movida por titulares geopolíticos".

El Estrecho de Ormuz es crucial para el comercio mundial de petróleo, ya que aproximadamente el 20% del petróleo en el mundo pasa por esta vía. La interrupción en el tránsito ha llevado a la pérdida de cerca de 1 billón de barriles de petróleo en los últimos dos meses, lo que ha generado un mercado de energía ajustado. Amin Nasser, CEO de Saudi Aramco, advirtió que los mercados de energía tardarán en estabilizarse incluso si los flujos de petróleo se reanudan, lo que sugiere que los precios podrían permanecer elevados en el futuro cercano.

Los analistas de ANZ anticipan que el precio del Brent se mantendrá por encima de los 90 dólares por barril hasta 2026, con proyecciones de que podría oscilar entre 80 y 85 dólares en 2027. Esta perspectiva se basa en la expectativa de un crecimiento sostenido de la demanda y una gradual reconstrucción de los inventarios. Sin embargo, el riesgo de nuevas interrupciones en el Estrecho de Ormuz, junto con un debilitamiento de la coordinación política, podría mantener un premio de riesgo geopolítico en los precios del petróleo.

A medida que la atención del mercado se centra en la próxima visita de Trump a China, donde se discutirá la situación de Irán, los inversores deben estar atentos a cualquier desarrollo que pueda influir en la dinámica del suministro de petróleo. La influencia de China sobre Irán podría ser un factor clave para alcanzar un cese al fuego y una solución duradera a la crisis actual. Las importaciones de petróleo de China han caído a su nivel más bajo en casi cuatro años, lo que refleja el impacto de las interrupciones en el suministro y la creciente incertidumbre en el mercado global de energía.